
Una investigación publicada en septiembre de 2026 en PLOS Medicine analizó a 95.559 adultos durante una mediana de 8,9 años. El trabajo encontró asociaciones entre una mayor cantidad de sueño REM y un menor riesgo de 83 enfermedades, mientras que para 69 patologías el menor riesgo se concentró principalmente entre seis y ocho horas de sueño.
Sábado 03 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 13:04hs. del 03-10-2026
Dormir entre seis y ocho horas por noche se asoció con el menor riesgo de salud para la mayoría de las enfermedades analizadas en un nuevo estudio publicado en la revista científica PLOS Medicine. La investigación en septiembre de 2026, evaluó los patrones de sueño de 95.559 adultos y los relacionó con más de 1.000 resultados de salud.
El trabajo fue realizado con información del UK Biobank, una base de datos biomédica e investigación prospectiva poblacional de gran escala en el Reino Unido.
Los participantes utilizaron acelerómetros en la muñeca durante siete días y noches, a partir de cuyos registros los investigadores estimaron la duración del sueño, sus distintas etapas, los períodos de vigilia y la regularidad del descanso. Luego, los datos fueron vinculados con los registros de salud de los participantes durante una mediana de 8,9 años.
Uno de los principales hallazgos estuvo relacionado con el sueño REM, la etapa caracterizada por movimientos oculares rápidos y una elevada actividad cerebral. Una mayor cantidad de tiempo en esta fase se asoció con un menor riesgo de 83 enfermedades pertenecientes a distintas categorías.
Entre las asociaciones aparecieron algunas enfermedades neurológicas y cardiovasculares. Por ejemplo, una mayor cantidad de sueño REM se vinculó con un menor riesgo de demencia, enfermedad de Alzheimer, parkinsonismo, insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular.
En términos estadísticos, un incremento de aproximadamente 47,6 minutos de sueño REM se asoció con un riesgo 46% menor de demencia, 31% menor de enfermedad de Alzheimer, 26% menor de insuficiencia cardíaca y 80% menor de parkinsonismo. Estos porcentajes describen asociaciones observadas en el estudio y no significan que aumentar deliberadamente el sueño REM permita prevenir esas enfermedades.
¿Qué pasa cuando se duerme menos de cinco horas?
La duración total del sueño también mostró una relación no lineal con el riesgo de distintas enfermedades. Para 69 de las 86 enfermedades que presentaron una asociación significativa con las horas de sueño, el menor riesgo se concentró en un período de entre seis y ocho horas.
En el extremo contrario, las personas que dormían menos de cinco horas por noche presentaron asociaciones con un mayor riesgo en 37 enfermedades. Entre los resultados analizados aparecieron distintas afecciones cardiovasculares y respiratorias.
El estudio también analizó la regularidad del descanso. Las variaciones importantes en la duración del sueño entre una noche y otra y una mayor cantidad de tiempo despierto durante la noche se asociaron con un mayor riesgo de algunas enfermedades, entre ellas determinados trastornos de ansiedad y consumo de sustancias.
El sueño profundo también mostró asociaciones
El sueño REM no fue la única etapa relacionada con la salud. Una mayor cantidad de sueño profundo o fase N3 se asoció con un menor riesgo de siete enfermedades.
Entre ellas se encontraron la diabetes tipo 2, la depresión mayor, la apnea del sueño y el parkinsonismo. El efecto observado fue menor en cantidad de enfermedades que el registrado para el sueño REM, pero los investigadores también encontraron una relación entre esta etapa del descanso y distintos resultados de salud.
Se trata de un estudio observacional, por lo que los investigadores identificaron asociaciones estadísticas, pero no pueden establecer que dormir una determinada cantidad de horas o tener más sueño REM sea la causa directa de un menor riesgo de enfermedad.
Además, las etapas del sueño no fueron medidas mediante una polisomnografía realizada en un laboratorio. Fueron estimadas a partir de los movimientos registrados por los acelerómetros de muñeca mediante un algoritmo de aprendizaje profundo llamado SleepNet.