
Convirtió en el epílogo del partido disputado en el Kempes y estalló de emoción después. La historia del juvenil criado en Villa Esquiú que ya fue campeón y ahora sumó otra tarde inolvidable.
Convirtió en el epílogo del partido disputado en el Kempes y estalló de emoción después. La historia del juvenil criado en Villa Esquiú que ya fue campeón y ahora sumó otra tarde inolvidable.
¿Quién no soñó alguna vez en el potrero con jugar en el club de sus amores? Transpirar la camiseta en las Inferiores, crecer defendiendo esos colores a muerte y tener el privilegio sagrado de pisar el césped de Primera. Es una película que miles de pibes se arman en la cabeza, pero que muy pocos elegidos logran llevar a la pantalla grande. La historia de Ramiro Hernandes es justamente uno de esos guiones perfectos de los que fueron por todo y rompieron el molde. Y este domingo, el pibe dio otro paso: un bautismo clásico.
Con apenas 21 añitos, el pibe de la cantera de Belgrano se puso la capa y terminó convirtiéndose en el héroe absoluto de una noche inolvidable para todo el pueblo Celeste. El escenario no podía ser más épico: el clásico cordobés, la T enfrente, y un Mario Alberto Kempes que hervía de pasión. Y ahí fue el chiquilín, para darle el triunfo al Pirata.
¿Cuál fue la clave para romper el partido? El propio Hernandes, todavía con las pulsaciones a mil y la sonrisa de oreja a oreja, confesó qué le indicaron antes de entrar a cambiar la historia : "Principalmente me pidió que encarara, que este partido tenía que ser nuestro. Por suerte salió, la pude embocar". Y vaya si la embocó...
Pasar de la tribuna a la cancha y de ahí a gritar el gol que define el clásico es un viaje directo al corazón de cualquier hincha. Y para este canterano, la ficha todavía está cayendo. "Sí, lo sueño siempre, uno lo imagina. Que pase es difícil, pero se dio. Estoy contento. Me acordé de mi familia, de mis amigos", soltó emocionado la gran figura de la tarde.
Oriundo de Córdoba y nacido el 19 de noviembre de 2004, Ramiro Hernándes inició su camino futbolístico en el Club Lasallano antes de sumarse a las Inferiores de Belgrano en 2021. Aunque su destino pudo haber sido Rosario Central tras superar una prueba, optó por radicarse en Alberdi luego de ser seleccionado por Luis Ernesto Sosa. A la par del deporte y gracias a la flexibilidad de su escuela para coordinar horarios, completó el secundario y actualmente cursa la carrera de Administración de Empresas.
Con el paso de los meses, el mediocampista comenzó a destacarse en las inferiores del Pirata. Durante 2023 fue una de las grandes figuras de la Reserva. Fue ese rendimiento el que llevó a firmar su primer contrato profesional. En medio de ese crecimiento, Hernandes dejó en claro la inspiración que significan para él otros futbolistas surgidos de Villa Esquiú: “Es muy lindo como chico del club, ver al Mudo Vásquez, a Rigoni y al Chino Zelarayán, que también salieron de acá y pelean cosas importantes”.
Un momento soñado en el club de sus amores
El salto al plantel profesional no tardó en llegar. Hernandes debutó en la Primera del Celeste el 18 de agosto de 2024, en la derrota 1-0 frente a Huracán por la Liga Profesional. Apenas cuatro meses más tarde convirtió su primer gol en la máxima categoría, nada menos que ante Central. Durante 2025 alternó entre la Reserva y la Primera, sumando la mayoría de sus minutos en el Torneo Proyección. Ya en 2026, el panorama cambió: el Ruso Zielinski decidió que trabajara exclusivamente con el plantel profesional.
Y el juvenil respondió con grandes rendimientos cuando le tocó entrar, transformándose en una pieza de recambio cada vez más importante dentro del equipo. Aunque a veces le tocó dejar su lugar por otros que estaban mejor, siempre lo llevó con calma: “Esto es parte del crecimiento, uno siempre quiere estar y no es fácil manejar esto de no jugar tanto. Pero me siento muy bien y es muy bueno para nosotros, los más chicos, tener cada vez más presencias porque nos sentimos parte de lo que el equipo está logrando”.
El recuerdo de la Promoción 2011
Mientras nombres como Franco Vázquez, Ricardo Zielinski y Juan Carlos Olave fueron protagonistas directos del histórico triunfo de Belgrano sobre River Plate en la Promoción de 2011, Hernándes lo vivió como cualquier otro chico hincha del Pirata: “En 2011 tenía siete años. Me acuerdo que lo vi con mi viejo y fue una emoción enorme”. Ahora, con la posibilidad de enfrentar a River en un partido decisivo, el juvenil dijo que "voy a ver con ellos cómo se le gana a River”.
Belgrano se prepara para disputar la primera final de Primera División de su historia, y al igual que todo el pueblo Pirata, el juvenil sueña en grande: “Se viene un partido muy lindo en nuestra ciudad. La gente nos va a impulsar muchísimo para sacar el mejor resultado. Esperemos que el domingo se dé lo que todos soñamos”.
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