
Los cierres y los carteles de alquiler cambian el paisaje de uno de los principales ejes comerciales de Corrientes capital. Entre ventas que no repuntan y costos difíciles de sostener, algunos comerciantes bajaron las persianas y otros se trasladaron a los barrios o apostaron por showrooms.
Lunes 05 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 11:58hs. del 05-10-2026
La peatonal Junín, un punto neurálgico del comercio en la Ciudad de Corrientes muestra cada vez más locales cerrados y espacios en alquiler. El proceso comenzó de manera paulatina y se volvió visible en una zona donde tener un negocio representaba una apuesta por la ubicación y el movimiento de potenciales clientes.
Los carteles de “se alquila” reflejan las dificultades para sostener la actividad en pleno centro. El costo de los alquileres, los servicios y los salarios se combina con una caída de las ventas que, desde hace varios años, condiciona la continuidad de numerosos emprendimientos.
Estar sobre la peatonal implica afrontar los gastos propios de una de las zonas comerciales más importantes de la ciudad. Para una parte de los comerciantes, permanecer sobre Junín dejó de ser una opción viable.
Cierres y mudanzas hacia los barrios
Las respuestas frente a este escenario fueron distintas. Algunos comerciantes cerraron definitivamente, mientras que otros decidieron dejar el centro y buscar locales más económicos sobre las principales avenidas de barrios populosos de Corrientes.
El traslado busca reducir el peso del alquiler y mantener la actividad en sectores con movimiento comercial propio. La prioridad pasa por encontrar una estructura de gastos que pueda sostenerse con el nivel de ventas actual, aun cuando eso implique dejar la vidriera de la peatonal.
Esas mudanzas, junto con los cierres definitivos, dejan espacios disponibles en uno de los corredores comerciales más reconocidos de la capital correntina.
Los showrooms como alternativa para seguir vendiendo
Otra de las opciones elegidas por los emprendedores es pasar a un showroom. Este formato aparece como una manera de abaratar costos y continuar con el negocio sin afrontar los gastos de un local sobre Junín.
La decisión responde a la necesidad de adaptar la actividad a una situación económica complicada. Para quienes buscan seguir vendiendo, reducir los gastos fijos se convirtió en una condición para sostener el emprendimiento.