
El resultado del balotaje de las elecciones presidenciales en Brasil entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva previsto para el 25 de octubre impactará a la Argentina por el valor del real el comercio bilateral y el turismo.El punto de partida es una relación económica de enorme…
El resultado del balotaje de las elecciones presidenciales en Brasil entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva previsto para el 25 de octubre impactará a la Argentina por el valor del real el comercio bilateral y el turismo.El punto de partida es una relación económica de enorme magnitud. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y el destino número uno de las exportaciones especialmente del sector automotriz que representa cerca de 40% del total.El país vecino llegó a la elección con un fuerte desafío fiscal y la carrera al balotaje abre dos escenarios diferentes. La evolución de las cuentas públicas y la capacidad del próximo gobierno para generar confianza serán determinantes en la percepción de los mercados sobre el modelo de país que viene.Real más fuerte con BolsonaroPara los inversores la victoria de Bolsonaro favorecería la estabilidad financiera con una gestión orientada a la apertura del mercado con foco en el ordenamiento fiscal las privatizaciones y las concesiones en línea con las políticas de Javier Milei.El primer efecto se vería en el real. El lunes arrancó con una suba de 45%. Una mejora de la confianza fortalecería a la moneda y traccionaría el ingreso de capitales al país. Anoche tras conocerse los primeros resultados el ETF (índice que replica el rendimiento de las empresas más grandes de ese país) subió 10% en Wall Street y la semana comenzó positiva para la Bolsa brasileña con un arrastre a los activos argentinos. “La reacción inicial para los activos financieros locales es positiva a la espera de más claridad sobre las implicancias para la Argentina. Esto se debe a la orientación de Bolsonaro más alineada a Milei y la suma de fuerzas pro mercado en la región” señaló Gustavo Ber titular de Estudio Ber.Un real más fuerte potenciaría las exportaciones porque su apreciación mejoraría la competitividad de los productos argentinos que se volverían más accesibles comparado a los brasileños. A la vez el peso se beneficiaría de forma indirecta por el mayor ingreso de dólares lo que contribuiría a la calma cambiaria sobre todo en 2027 año electoral en el que podría haber más volatilidad local.“Falta la segunda vuelta pero ya hay aires de cambio. El mercado está reaccionando en promedio con un alza de 12% con subas de acciones entre 7% y 18% en dólares. Será un escenario de mayor atracción de inversiones. Su estabilidad institucional y sus reservas siempre fueron un plus a la hora de invertir. Esto favorece a la Argentina y se reanudaría la relación en caso de que gane Bolsonaro” destacó Gustavo Neffa director de Research for Traders. Así y todo el principal interrogante es la actividad económica. Si avanza con un programa fiscal sin una fuerte desaceleración la Argentina podría beneficiarse de la mayor demanda brasileña. En cambio si el ajuste termina enfriando el consumo y la inversión Brasil podría importar menos y las exportaciones argentinas sentirían el impacto.En cuanto al turismo la Argentina se beneficiaría de la mayor entrada de brasileños mientras que las vacaciones en el país vecino se volverían más caras y perdería atractivo frente a otros destinos. Por temor a esta situación en las últimas semanas hubo una anticipación de compra y las ventas crecieron 30% para congelar precios.Devaluación del real con LulaLa victoria de Lula implicaría la continuidad de un modelo con mayor presencia del Estado. Si el mercado interpreta que no habrá un ajuste fiscal suficiente aumentaría la presión cambiaria.El real más débil encarecería las exportaciones argentinas que se resentirían y haría que los productos brasileños sean más baratos favoreciendo su importación. Eso podría aumentar la competencia de las empresas brasileñas y complicar la competitividad de algunos sectores como el automotriz.En turismo Brasil se volvería más barato lo que favorecería aún más el flujo de argentinos hacia sus playas en un contexto en el que crecen la conectividad aérea y las reservas para el verano 2027. Brasil recibió más de 22 millones de argentinos entre enero y agosto.“Para los mercados el dato adquiere relevancia por el cambio en la orientación de la mayor economía de América Latina. La credibilidad fiscal será la principal variable a seguir. Vemos un potencial significativo para que Brasil estabilice su calificación crediticia con la victoria de Bolsonaro aunque será necesario esperar el resultado definitivo” explicó Thomas Haugaard gestor de Janus Henderson.Brasil es clave gane quien ganeMás allá de quién ocupe el Palacio del Planalto hay una variable determinante para la Argentina: cuánto crecerá Brasil y cómo repercutirá en el intercambio bilateral especialmente en el sector automotor los productos agroindustriales y la energía.En los primeros ocho meses del año las exportaciones argentinas a Brasil crecieron 41% mientras que las importaciones cayeron 172%. En agosto la Argentina le vendió a Brasil bienes y servicios por US$ 1.099 millones de los cuales US$ 446 millones correspondieron al complejo automotriz detalló Abeceb. También las ventas de lácteos aumentaron 276% interanual y las de energía 808%.Aun con diferencias entre Milei y Lula el comercio se mantuvo. “El comercio bilateral está firme pese al enfriamiento diplomático. Responde a una lógica productiva con el intercambio automotriz como columna vertebral que los vaivenes de la política no alcanzan a alterar” sostuvo Gustavo Pérego director de Abeceb.