
En 1953, Jesús Pernas y su mujer, Lola, abrieron un almacén de ramos generales en Gurruchaga y Cabrera, donde servían jamón crudo, vermú y recibían a los vecinos del barrio.
En 1953, Jesús Pernas y su mujer, Lola, abrieron un almacén de ramos generales en Gurruchaga y Cabrera, donde servían jamón crudo, vermú y recibían a los vecinos del barrio. Más de siete décadas después, aquella misma esquina es Lo de Jesús, uno de los restaurantes históricos de Palermo: una casa que conserva el espíritu de bodegón y la memoria de sus fundadores mientras construye una propuesta gastronómica alrededor de las carnes maduradas, la parrilla argentina y una cava con más de 350 etiquetas de vinos argentinos.
Hay esquinas que cambian con la ciudad y otras que, de alguna manera, consiguen contar su historia.
En Gurruchaga y Cabrera, mucho antes de que Palermo se convirtiera en uno de los principales polos gastronómicos de Buenos Aires, ya había una historia alrededor de una mesa.
Era 1953 cuando Jesús Pernas y Lola, inmigrantes españoles, abrieron allí un pequeño almacén de ramos generales. Había una barra, jamón crudo cortado en el momento, vermú y vecinos que empezaron a convertir aquella esquina en un verdadero punto de encuentro del barrio.
Pasaron más de siete décadas. Palermo cambió. La gastronomía porteña cambió. El antiguo almacén también se transformó.
Pero la esquina sigue siendo la misma.
Y el nombre también: Lo de Jesús.
UNA HISTORIA DE MÁS DE 70 AÑOS EN PALERMO
Cuando aquel formato original cerró sus puertas y el espacio comenzó una nueva etapa, la decisión de sus nuevos propietarios no fue borrar el pasado para construir un restaurante desde cero, sino hacer evolucionar aquella historia manteniendo viva su esencia.
A comienzos de los años 2000, el empresario gastronómico Martín Sammartino recuperó el lugar con una fuerte apuesta por la tradición de la parrilla argentina, las carnes a las brasas, los platos de bodegón y el vino.
El restaurante recibió entonces un nombre que terminó de unir ambas épocas: Lo de Jesús, en homenaje a Jesús Pernas.
La historia todavía puede descubrirse dentro de la casa. Entre los objetos que atravesaron las décadas permanece una antigua máquina Berkel de 1908, vinculada al jamón crudo que formó parte de aquellos primeros años.
También sobreviven sabores que remiten a las raíces españolas de Jesús y Lola y al espíritu de la cocina de bodegón.
Pero quizás uno de los testimonios más especiales de esa continuidad no esté en un objeto ni en una receta: la familia de Jesús y Lola todavía vuelven a comer a Lo de Jesús, manteniendo vivo el vínculo entre aquella familia que abrió el almacén en 1953 y el restaurante que ocupa hoy la misma esquina.
El nombre, entonces, deja de ser solamente un homenaje.
Es una historia que todavía continúa.
DE LA MEMORIA DEL BODEGÓN A LAS CARNES MADURADAS
Hoy Lo de Jesús construye buena parte de su identidad alrededor de dos grandes protagonistas de la mesa argentina: la carne y el vino.
Para quienes buscan dónde comer carne en Palermo o descubrir una parrilla argentina desde una mirada que combina producto, técnica e historia, uno de los principales diferenciales de la casa comienza mucho antes de encender el fuego.
Las carnes son seleccionadas en origen para garantizar su trazabilidad y provienen de animales de razas Black Angus alimentados a pastura natural.
Luego atraviesan un período de maduración de entre 15 y 21 días, en cámaras frigoríficas con temperatura y humedad controladas, un proceso que permite potenciar su terneza y sabor.
Después llegan las brasas.
La cocción se realiza utilizando una combinación de espinillo, quebracho blanco y carbón, donde tiempo, temperatura y punto de cocción terminan de definir cada corte.
Entre los protagonistas aparecen el T-Bone y el Tomahawk, dos piezas especialmente representativas del trabajo que realiza la casa con la carne.
Así, la experiencia de la parrilla no comienza cuando el corte llega a la mesa: empieza en la selección del producto, continúa durante la maduración y encuentra en el fuego su última transformación.
EL ESPÍRITU DE BODEGÓN SIGUE EN LA CARTA
Pero Lo de Jesús no es solamente una parrilla.
Su carta permite recorrer distintas etapas de la historia del lugar y entender por qué el restaurante mantiene un vínculo tan estrecho con la tradición del bodegón porteño.
La tortilla de papas remiten directamente a aquellos orígenes españoles de Jesús y Lola. A ellos se suman la provoleta estacionada, las pastas, el pescado a la parrilla y una milanesa elaborada con bife de chorizo.
El espíritu de bodegón aparece también en platos reconocibles, caseros y generosos, como el goulash con ñoquis de sémola, el pastel de papas, los canelones de espinaca y ricota y el guiso de lentejas.
Al frente de la cocina se encuentra Román Mainardi, chef ejecutivo de Lo de Jesús, con más de tres décadas de trayectoria internacional. Formado en Génova, desarrolló su carrera en Italia, Brasil, el Caribe, España y Francia, con una fuerte influencia de la cocina mediterránea e italiana.
En 2022 regresó a la Argentina para volver a ponerse al frente de Lo de Jesús, donde combina su experiencia con la identidad de la casa, a partir del respeto por la materia prima, el dominio del fuego y la tradición de la parrilla argentina.
La propuesta no busca elegir entre tradición y evolución.
Las hace convivir en una misma mesa.
MÁS DE 350 ETIQUETAS PARA RECORRER LA ARGENTINA EN UNA COPA
Si la carne constituye uno de los pilares de Lo de Jesús, el otro está en las copas.
Con el crecimiento del restaurante, el vino fue adquiriendo un protagonismo propio hasta dar origen, en 2016, a La Malbequería, el espacio dedicado especialmente al universo vitivinícola.
Actualmente, la propuesta reúne más de 350 etiquetas de vinos argentinos, con una mirada federal que permite recorrer distintas regiones productoras del país a través de sus bodegas, cepas, terroirs y estilos.
Mendoza, Salta, Patagonia y otras regiones vitivinícolas aparecen representadas en una selección que transforma a la cava en una manera diferente de recorrer Argentina.
La propuesta ha contado además con la mirada del comunicador especializado y sommelier Fabricio Portelli, de amplia trayectoria en el mundo del vino.
Aquí, el vino no aparece simplemente como acompañamiento de la comida.
Forma parte del relato gastronómico.
Una botella puede acercar al comensal a una región. Un corte puede encontrar un nuevo perfil a partir de un maridaje. Y una cena en Palermo puede convertirse también en un recorrido por el mapa vitivinícola argentino.
Esa convivencia entre ambos mundos explica una definición que acompaña desde hace años a la casa:
Lo de Jesús, el templo de la carne y el vino.
UNA EXPERIENCIA GASTRONÓMICA EN PALERMO QUE VA MÁS ALLÁ DE LA MESA
La experiencia se completa en los distintos ambientes que conforman Lo de Jesús y La Malbequería.
Salones interiores, sectores más íntimos, mesas al aire libre y espacios rodeados de vegetación conviven con elementos de inspiración andaluza, adoquines, plantas, un estanque con peces, botellas y objetos que recuerdan al antiguo almacén.
El fuego, el vino, la arquitectura y la historia forman parte de una misma experiencia.
Se puede llegar para un almuerzo, una cena, una celebración, una degustación o simplemente para compartir una botella.
Para el visitante extranjero, Lo de Jesús representa además una manera de acercarse a dos de los grandes símbolos de la gastronomía argentina —la carne y el vino— desde una casa con una historia genuinamente porteña.
Y para quienes conocen Palermo desde hace décadas, la esquina guarda otro valor: Lo de Jesús estaba allí mucho antes de que Palermo se convirtiera en Palermo gastronómico.
HAY ALGO QUE UN RESTAURANTE NUEVO NO PUEDE RECREAR: EL TIEMPO
En Lo de Jesús, la historia no fue incorporada posteriormente como un recurso de decoración.
Existía antes del restaurante actual.
Existió Jesús detrás del mostrador.
Estuvieron el jamón, el vermú y los vecinos.
Después llegaron la parrilla, las carnes maduradas, La Malbequería y nuevas generaciones de comensales.
La escala cambió, pero la dirección continúa siendo la misma: Gurruchaga y Cabrera, Palermo, Buenos Aires.
Y quizás allí esté una de las razones por las que Lo de Jesús sigue ocupando un lugar particular dentro de la gastronomía de Palermo.
Porque en una ciudad donde constantemente aparecen nuevas propuestas, hay algo que no se puede inaugurar ni fabricar: más de siete décadas de historia.
UNA HISTORIA QUE HOY LLEGA A OTROS BARRIOS
En los últimos años, esa misma cocina encontró una nueva manera de llegar a más mesas con Lo de Jesús Delivery, una propuesta que recupera sabores de bodegón, platos caseros y abundantes y algunos de los cortes de carne que forman parte de la identidad de la casa, pero en un formato más accesible y cotidiano.
Con precios más económicos y la posibilidad de elegir medias porciones en diferentes preparaciones, la propuesta busca acercar esa cocina casera, generosa y reconocible a nuevos públicos, manteniendo al 100% los gramajes y la calidad de cada uno de los platos.
Actualmente, Lo de Jesús Delivery cuenta con siete sucursales en CABA, con presencia en barrios como Palermo, Belgrano, Colegiales, Villa Urquiza, Barrio Norte, Villa del Parque, Caballito, y proyecta nuevas aperturas.
Así, aquella historia que comenzó en 1953 con Jesús y Lola detrás del mostrador de un pequeño almacén de ramos generales continúa creciendo más de 70 años después.
De una esquina a distintos barrios. Del jamón y el vermú a las carnes maduradas. Del vino servido detrás de una barra a una cava con más de 350 etiquetas argentinas.
Cambian los formatos y se multiplican las mesas, pero el espíritu sigue siendo el mismo: buena comida, porciones generosas y el placer de reunirse alrededor de una mesa.
Para quienes quieran conocer la experiencia original, descubrir sus carnes maduradas y recorrer la selección de vinos argentinos de la casa, la historia sigue teniendo el mismo punto de partida: la esquina de Gurruchaga y Cabrera, en Palermo.
Pedidos mediante App Tucán y plataformas de delivery.
Pedidos: App Tucán (https://app.tucan.la) y todas las plataformas de delivery Instagram: @lodejesudelivery
● Ubicación: Gurruchaga 1406 - Gurruchaga 1418. Abiertos todos los días de 12 a 1.
● Instagram: @lodejesus - @lamalbequeria
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