
El Banco Mundial redujo su proyección de crecimiento para Argentina al 21% en 2026. Se trata de la segunda corrección a la baja ya que en junio había previsto que se expandiría un 36% este año por debajo del 4% que proyectaba en enero.
El Banco Mundial redujo su proyección de crecimiento para Argentina al 21% en 2026. Se trata de la segunda corrección a la baja ya que en junio había previsto que se expandiría un 36% este año por debajo del 4% que proyectaba en enero. No obstante para los próximos dos años el organismo proyecta una expansión de 3% en 2027 y 35% en 2028. De concretarse la economía argentina acumularía tres años consecutivos de crecimiento entre 2025 y 2027 algo que no ocurre desde hace casi dos décadas.El pronóstico surge del Panorama Económico de América Latina y el Caribe de octubre donde el Banco Mundial muestra una desaceleración en 2026 respecto del crecimiento de 45% registrado en 2025 luego de las contracciones de 19% en 2023 y 14% en 2024.Con el 21% previsto para este año Argentina crecería a un ritmo similar al promedio regional de América Latina y el Caribe que el Banco Mundial estima en 22% para 2026.Según el informe Argentina pasó de un déficit elevado en 2023 a un superávit primario y equilibrio fiscal general a partir del "ajuste fiscal decisivo" el recorte de ineficiencias administrativas y la reducción de subsidios a la energía para los hogares de mayores ingresos. Para el Banco Mundial este proceso ayudó a las expectativas de inflación y a comprimir el riesgo soberano. En esa línea señaló que el riesgo país pasó de un promedio cercano a 2.000 puntos básicos en 2022-2023 a unos 500 puntos en 2026. Este martes el índice marcó 573 puntos luego de tocar un máximo de 650 puntos la semana pasada. El reporte también destacó las mejoras recientes en las calificaciones de deuda de S&P Fitch y Moody’s y atribuye parte de la reducción del riesgo a la acumulación de reservas internacionales del Banco Central respaldada por un sólido superávit comercial."La compresión del riesgo país se vio reforzada por la acumulación de reservas internacionales del Banco Central a lo largo de 2026 respaldada por un sólido superávit comercial. Esta acumulación de reservas ha servido como un canal de estabilización clave ya que ha reforzado la confianza del mercado al mitigar las vulnerabilidades de liquidez y refinanciamiento y por lo tanto reducir el riesgo de incumplimiento a corto plazo" sostuvo.Y señaló que esos avances fiscales representan un progreso considerable porque "el crecimiento sostenible y la inversión plurianual no son factibles en condiciones cercanas a la hiperinflación y con un riesgo soberano a nivel de crisis".Por otra parte el organismo mencionó las reformas tributarias y laborales y destacó que el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) generó una cartera de proyectos por US$ 186.500 millones (US$ 49.800 millones en proyectos aprobados y otros US$136.700 millones en evaluación) aunque la mayoría "no se han materializado" según el informe.El Banco Mundial también identificó como nuevos apoyos externos para la inversión el acuerdo entre Estados Unidos y Argentina para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Ambos -señala- pueden ampliar el acceso a mercados y reducir la incertidumbre para proyectos de inversión y bienes transables.Para el organismo estas medidas junto con una sólida cosecha agrícola que respalda la actividad a corto plazo cambiaron las expectativas. Según sus cálculos el PBI real de Argentina en 2024 se encontraba 04% por debajo del nivel de 2011. Sin embargo con las tasas de crecimiento proyectadas estima que el PBI real de 2027 será 99% superior al de 2024.En esa línea el estudio consideró que las preocupaciones que existían a comienzos de año por las necesidades de financiamiento externo y las reservas netas negativas fueron disminuyendo a medida que el Banco Central reconstruyó sus colchones de liquidez y comenzaron a despegar las exportaciones estructurales de energía y minerales críticos. El Banco Mundial sostiene que los sucesivos superávits fiscales y las reformas favorables al crecimiento contribuyeron a mejorar las condiciones financieras y sostener la recuperación. "Estas experiencias ponen de manifiesto que incluso en el marco de un panorama regional moderado marcos creíbles de política fiscal y monetaria o buenas reformas la apertura a la inversión y al comercio y fortalezas en sectores económicos específicos pueden generar un crecimiento económico superior al promedio" señaló.Por último el informe dedicó un apartado al desarrollo de la IA en Argentina donde destacó el caso de AySA que utilizó inteligencia artificial aplicada a imágenes satelitales para detectar pérdidas de agua. Y mencionó el proyecto de un “súper RIGI” orientado a inversiones tecnológicas vinculadas con la IA.