
En una jornada cargada de emotividad, lágrimas y un profundo agradecimiento popular, Lionel Andrés Messi le bajó el telón a su inigualable trayectoria en la Selección Argentina.
En una jornada cargada de emotividad, lágrimas y un profundo agradecimiento popular, Lionel Andrés Messi le bajó el telón a su inigualable trayectoria en la Selección Argentina. Tras la victoria por 3-0 ante Benín en un Estadio Monumental repleto, el capitán tomó el micrófono y, a corazón abierto, conmovió a todo el país con un discurso donde recordó a su padre, despejó dudas sobre el último Mundial y selló su amor incondicional por la camiseta albiceleste.
Una noche a la altura del mito
El amistoso internacional estuvo marcado desde el inicio por una fuerte carga simbólica. El equipo encontró los espacios en el complemento de la mano de su eterno número 10. A los 48 minutos, Messi sirvió un centro preciso para la cabeza de Nicolás Otamendi —quien también se despidió de la Selección en este encuentro— para abrir el marcador. A los 61 minutos, el rosarino volvió a vestirse de asistidor para dejar de cara al gol al juvenil Nico Paz.
El cierre en el césped tenía que llevar su firma: a los 71 minutos, cambió un penal por gol para sentenciar el 3-0 definitivo. De esta manera, cristalizó sus estadísticas finales en 208 partidos disputados (récord absoluto de presencias), 126 goles anotados (máximo artillero histórico) y 70 asistencias. Todo esto ocurrió luego del emotivo «Minuto 10», cuando el juego se detuvo por completo para dar paso a una ovación ensordecedora y un show de fuegos artificiales que provocó las primeras lágrimas del astro en la noche.
La palabra del Capitán: «En lo primero que pienso es en mi viejo»
Con el silbatazo final, llegó el momento más esperado y difícil. En el centro del campo y rodeado por sus compañeros, Messi tomó la palabra para dirigirse a los más de 80 mil hinchas presentes.
«Es difícil decir algo hoy. Hay muchas emociones, se me cruzan muchas cosas. En lo primero que pienso es en mi viejo», comenzó diciendo, quebrado por la reciente pérdida de su padre. «No me queda más que agradecer, fue un orgullo muy grande vestir esta camiseta en estos más de 20 años. Hasta en los peores momentos nunca dejé de luchar».
El rosarino no ocultó la nostalgia que le genera el retiro internacional: «No venir más va a ser un dolor muy grande. Les juro que me gustaría poder venir toda la vida, porque vestir la camiseta de la Selección es lo más lindo que te puede pasar».
La verdad sobre el último Mundial y el cruce con Inglaterra
Uno de los tramos más resonantes de su discurso estuvo dedicado a despejar los rumores y explicar el desgaste sufrido durante la reciente Copa del Mundo 2026.
«Es el momento, el último Mundial fue demasiado lo que me tocó vivir», confesó con sinceridad. «Tuvimos el sueño de ser campeones del mundo. Estuvimos muy cerca y la verdad que no pasó nada raro como se dice».
Haciendo hincapié en el esfuerzo del plantel, el «10» detalló los motivos físicos y mentales que pesaron en la recta final del torneo: «Dimos todo y el partido contra Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros a nivel de piernas y emocional. La realidad es que llegamos con lo justo, pero la peleamos como lo hicimos siempre. No tengan duda que todos los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta».
Un mensaje de unidad y gratitud
En el cierre de su alocución, Messi se tomó el tiempo de enaltecer el trabajo del equipo y dejar un mensaje claro para el futuro: «Quiero agradecer a mis compañeros que me hicieron cumplir mi sueño de chiquito: ser campeón del mundo, de América, Finalissima y todo lo que jugamos. Es el día más triste de mi carrera, que es cuando me toca decirle adiós a la Selección. Pero ahora voy a estar del otro lado bancando a estos chicos».
Consciente de su nuevo rol como referente histórico, advirtió: «Para conseguir objetivos grandes hay que hacer grupos unidos porque hay gente que quiere ver mal a la Selección, entonces no hay que darles el gusto. Nosotros tuvimos un grupo extraordinario y por eso conseguimos todo lo que conseguimos».
Finalmente, cerró su etapa como jugador internacional con una frase que bajó como una ovación desde las cuatro tribunas del Monumental: «Soy un agradecido por todo lo que me tocó vivir. Agradezco todo este tiempo que, fui donde fui, siempre estuvo la cancha llena e hicieron un esfuerzo enorme. Siempre fuimos locales en todos lados y eso nosotros lo sentimos. Los quiero, los voy a extrañar y soy un agradecido a Dios de ser argentino y orgulloso de ser argentino».