
Rodrigo de Loredo hizo saber a los propios y aliados su próximo movimiento en la Legislatura cordobesa. Su lugarteniente Alejandra Ferrero será la nueva presidenta del bloque de la UCR en la Unicameral, en reemplazo de Matías Gvozdenovich, quien ya asumió la conducción del…
Rodrigo de Loredo hizo saber a los propios y aliados su próximo movimiento en la Legislatura cordobesa. Su lugarteniente Alejandra Ferrero será la nueva presidenta del bloque de la UCR en la Unicameral, en reemplazo de Matías Gvozdenovich, quien ya asumió la conducción del partido. El cambio todavía deberá formalizarse en una reunión del bloque, pero dentro del radicalismo dan por cerrada la negociación.
La definición no es un dato menor dentro del nuevo esquema de poder que conduce el deloredismo. Ferrero llega a la jefatura con un perfil de oposición duro y una relación política directa con De Loredo, mientras que Gvozdenovich concentra ahora su poder en la conducción de la UCR Córdoba. El movimiento termina de acomodar las piezas de una estructura que busca llegar ordenada a la discusión electoral de 2027.
De Loredo mantuvo conversaciones con los legisladores radicales para terminar de cerrar el recambio y evitar que la salida del “Ruso” Gvozdenovich abriera una disputa por la conducción parlamentaria. En ese proceso, Fernando Luna aparecía como una alternativa de perfil más dialoguista y Mauricio Jaimes también fue mencionado para ocupar la jefatura. Sin embargo, según voces radicales, ambos decidieron correrse de la pulseada y dejar el camino despejado para Ferrero, tras las conversaciones mantenidas con el exdiputado nacional.
“Está confirmado, ya lo ha confirmado Rodrigo. Falta ahora la reunión de bloque para hacer el pase de Gvozdenovich a Ferrero”, resumió una fuente con llegada a los despachos radicales. En la misma línea, otra voz del espacio sostuvo: “Creo que la tiene merecido, ganado y peleado y es la primera que responde siempre a Rodrigo”.
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Por su parte, en la bancada descartan que haya existido una pelea interna. “Los exintendentes todos están de acuerdo”, afirmó una fuente al ser consultada por la designación. Y, en el caso que haya alguna disidencia, la misma voz expresó: “Votamos en el bloque y será el que tenga más adhesiones. Pero, hasta ahora, está todo bien”. De todos modos, puertas adentro, se reconoce que siempre existen dirigentes interesados en ocupar lugares de protagonismo.
La principal variable que deberá administrar Ferrero estará puertas adentro de la propia Legislatura. Su llegada refuerza el perfil opositor de la bancada, pero interlocutores radicales advierten que deberá abrir el juego y calibrar la dureza en determinados vínculos institucionales, particularmente con las principales espadas del cordobesismo en la Unicameral: la vicegobernadora Myrian Prunotto y el jefe del bloque oficialista, Facundo Torres.
La relación entre Ferrero y Prunotto es muy mala y constituye uno de los puntos de atención para la nueva etapa. Se advierte que la vicegobernadora ostenta la lapicera del Poder Legislativo y es una interlocutora inevitable para la bancada radical. El desafío será sostener el perfil opositor sin convertir cada disputa política en un conflicto institucional permanente.
En la rosca interna, las miradas apuntan como voz disonante a la negrista Daniela Gudiño. No obstante, las fuentes consultadas relativizan el nivel de tensión y descartan, por ahora, una fractura interna alrededor del recambio.
El otro movimiento que completa el nuevo tablero diseñado por De Loredo es el de Mauricio Jaimes. El exintendente de La Cruz y legislador departamental por Calamuchita será el presidente del Congreso partidario de la UCR Córdoba. Su nombre había circulado inicialmente para ocupar la jefatura del bloque, pero el acuerdo terminó ubicándolo en un órgano que tendrá una función política central en la estrategia radical hacia 2027.
Con el nuevo cargo, Jaimes tendrá a su cargo la rosca del Congreso partidario, con el respaldo político del exdiputado ya anotado para la carrera a la gobernación. En una de sus primeras decisiones como presidente de la UCR, Gvozdenovich firmó la convocatoria al Congreso, sin esperar el desarrollo del nuevo escenario. La premura tiene una explicación política: en el radicalismo esperan que el gobernador Martín Llaryora adelante la definición del calendario electoral provincial y quieren tener aceitada la estructura partidaria para esa discusión.
Pero, sobre todo, el Congreso será una pieza clave para resolver la política de alianzas de la UCR rumbo a 2027. La nueva conducción llega después de una interna que dejó al deloredismo con un nivel de control mayor sobre el principal órgano partidario. Según el reparto interno, la correlación de fuerzas en el Congreso ronda el 80% para Generación X y el 20% para Más Radicalismo.
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Con este escenario, De Loredo no sólo retiene el control de la bancada legislativa a través de Ferrero y la conducción partidaria mediante Gvozdenovich. También cuenta con una estructura favorable en el órgano que deberá definir la estrategia de alianzas. Allí aparece uno de los interrogantes centrales del próximo ciclo: hasta dónde llegará el acuerdo opositor y qué lugar ocupará La Libertad Avanza.
La eventual construcción de un frente amplio deberá atravesar, entre otros factores, la relación de De Loredo con Gabriel Bornoroni y Luis Juez. La definición no está tomada y dependerá de cómo evolucionen las conversaciones entre los distintos espacios opositores y de las condiciones políticas que termine planteando el escenario de 2027.
Al margen de esto, el nuevo reparto de cargos también deja planteada otra discusión interna para la UCR. Una fuente consultada descartó que exista una pelea abierta entre los departamentales y los jefes comunales boina blanca, pero admitió que existe una cuenta política pendiente con los que se pasaron al cordobesismo de Martín Llaryora.
Ese capítulo, coinciden en el radicalismo, tendrá su propio peso cuando llegue la discusión electoral. Mientras tanto, De Loredo ya comenzó a mover las piezas: Gvozdenovich asumió las riendas del partido, Ferrero se encamina a conducir la bancada y Jaimes quedará al frente del Congreso. La nueva arquitectura radical ya tiene nombres y cargos rumbo al 2027.