
Una de las imputadas en el juicio por la desaparición del pequeño Loan Peña, declaró en la audiencia del miércoles y expuso: "pido que rastreen mi celular
Una de las imputadas en el juicio por la desaparición del pequeño Loan Peña, declaró en la audiencia del miércoles y expuso: "pido que rastreen mi celular para que vean que no paramos en ningún lugar, no nos desviamos hasta llegar a mi casa".
Declaración de María Victoria Caillava
"En el almuerzo estaba la abuela Catalina, José Peña, Benítez, Ramírez, Mónica Millapi, Camila Núñez, mi esposo José Pérez y Laudelina Peña, que estaba sirviendo la comida, fue un almuerzo normal para mí, todos conversábamos, yo hablaba con la abuela Catalina, con mi esposo José Pérez, fue un almuerzo tranquilo".
"A las 13:40 terminamos de almorzar, las señoras se levantaron a lavar los platos, quedamos de sobremesa Catalina, mi esposo, José Peña y yo, los chicos andaban por ahí".
"En un momento veo que pasan Benítez con los chicos al fondo, vi en masa el grupo de gente que pasó, no puedo identificar quien estaba, después se sientan a comer frutas". "En un momento desaparecen todos, yo no me doy cuenta, yo hablaba con José que me invitó el día de la Virgen en julio y le dije que sí".
"No vi a ninguna persona alcoholizada como dicen, ni José, ni mi esposo, ni yo, ese día jugaba River Plate y nosotros, con mi esposo somos socios y fanáticos de River, por lo que mi esposo me dice para ir antes de que empiece el partido, y yo le dije que primero buscaba unas mandarinas".
"La planta de mandarina está a siete pasos de donde estábamos almorzando, Catalina bajaba de un lado del árbol, yo del otro y Laudelina bajaba del otro árbol, escucho que suena el teléfono de Laudelina y ella se retira un poco, se va hacia atrás y después vuelve y me dice ‘era Antonio, me pregunta si Loan ya volvió’, y me dice ‘me voy a buscarlo seguro está viniendo por el callejón’ porque desconocía que se habían ido a una planta de naranja los niños".
"Yo desconocía que era la segunda vez que iba Loan a lo de su abuela, se puede desorientar un niño y se puede perder en un lugar que no conoce". "Yo me despido de la abuela Catalina y de Laudelina, y de José, y nos vamos, manejaba mi esposo, no yo".
"Fuimos muy despacio porque ese camino era intransitable, estaba muy feo, no paramos hasta salir a la ruta 123, y después cuando llegamos a mi casa, en calle Pampim, estacionamos la camioneta y bajamos". "Por eso pido que rastreen mi celular para que vean que no paramos en ningún lugar, no nos desviamos".
"Ingresamos al domicilio, José se va a la habitación yo me quedo acomodando unas cosas, me dice ‘no hay luz’ y sigo ordenando todo, cerca de las 15 horas recibo un llamado de la abuela Catalina ‘no aparece el muchachito, no le viste vos por el camino’ y yo le digo que no, no le vi".