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El hecho ocurrió el lunes 28 de septiembre en la avenida Chacabuco. Pese a que la víctima entregó esa misma noche las cámaras de seguridad con los rostros de los sospechosos, el allanamiento recién se ejecutó el viernes 2 de octubre y no hubo detenidos. El trabajador continúa sin su herramienta de sustento.
Un nuevo hecho de inseguridad afecta a un trabajador de la capital provincial. El pasado lunes 28 de septiembre, un joven motomandado llamado Guido sufrió el robo de su motocicleta mientras realizaba tareas de reparto sobre la avenida Chacabuco. El delito ocurrió cerca de las 19:50, cuando el trabajador ingresó por unos pocos minutos a buscar maples de huevo para continuar con su recorrido.
Gracias a la colaboración de los vecinos de la zona, la víctima obtuvo esa misma noche registros de cámaras de seguridad que captaron a dos hombres caminando a cara descubierta y llevándose el rodado. Con las imágenes en mano, que permitieron identificar a los acusados, conocidos en el barrio como "Moncho" y "Enzo", la denuncia con todo el material probatorio fue radicada el mismo lunes 28 de septiembre.
Sin embargo, la respuesta judicial y policial tardó en llegar. Recién el viernes 2 de octubre, cuatro días después del hecho, las autoridades ejecutaron las órdenes de allanamiento. A pesar de que uno de los sospechosos vestía la misma ropa que lucía en los videos del robo, la policía no aprehendió a nadie con el argumento de que el vehículo no fue hallado en el domicilio.
En diálogo con Radio LT7, Gustavo Solís, empleador del joven, expresó su indignación por la lentitud del proceso: "Realmente tenemos una mezcla de indignación e impotencia, ya uno no sabe qué hacer. Si el lunes ellos roban la moto, ¿realmente nos parece que el viernes van a tener la moto en la casa para un allanamiento? Es una cuestión de sentido común no más".
Solís cuestionó con dureza el accionar institucional y el desamparo que sienten los ciudadanos: "No entiendo a la justicia, al Poder Judicial que no detenga a gente así, perfectamente identificada. ¿Qué nos queda al ciudadano común?".
A raíz del robo, Guido quedó completamente imposibilitado de continuar con sus tareas diarias de mensajería. "Este pobre muchacho está sin posibilidad de trabajar ahora, sin su moto y sin respuesta. Él perdió otros trabajos por estar a pie, y oficialmente nadie de la fiscalía ni de la comisaría se comunicó ni vino a explicar nada".
Hasta el momento, la causa no presenta avances significativos ni personas aprehendidas, mientras el trabajador continúa esperando respuestas para recuperar su sustento diario.