
La frase corresponde a una de las principales imputadas por la sustracción y ocultamiento del niño. Habló por más de tres horas. "Jamás haría daño a un niño", dijo. Descartó el accidente y cree que el pequeño está con vida. Para la fiscalía fue insuficiente su relato.
La frase corresponde a una de las principales imputadas por la sustracción y ocultamiento del niño. Habló por más de tres horas. "Jamás haría daño a un niño", dijo. Descartó el accidente y cree que el pequeño está con vida. Para la fiscalía fue insuficiente su relato.
En una extensa y tensa declaración, la imputada por el delito de "sustracción y ocultamiento de un menor", María Victoria Caillava, rompió el silencio con un descargo en el que negó rotundamente su participación en la desaparición de Loan Danilo Peña. La exfuncionaria municipal se defendió de las acusaciones, apuntó contra la Policía local y denunció una presunta venganza vinculada al narcotráfico, aunque la fiscalía desestimó por completo sus argumentos al no encontrar registros que respalden su supuesta labor comunitaria.
"Me duele que me señalen del secuestro de un niño. Jamás alzamos a Loan. Hagan un seguimiento de mi teléfono celular y van a comprobar que no paramos o desviamos el camino. No tiene perdón de Dios lo que hicieron con Loan. Qué pasó con Loan. Jamás subimos a Loan a nuestros vehículos. Jamás haría daño a un niño. Mi corazón me dice que Loan está vivo y que, en algún momento, se va a saber qué pasó con él", fue lo que se escuchó a lo largo de su testimonio que duró por más de tres horas.
Caillava respondió después a preguntas de su defensa y del Ministerio Público Fiscal.
Según su versión, su detención es una represalia por haber denunciado redes de narcotráfico locales: "Yo informé de venta de droga y por eso estoy acá. Quise hacer algo por los chicos de mi pueblo y termino presa. Acusada de secuestrar a un niño, no tiene sentido", dijo. La exfuncionaria municipal aseguró que expuso de forma activa cómo se drogaban los jóvenes en el pueblo, poniendo en riesgo a toda su familia por ser la única dispuesta a denunciar.
Uno de los tramos más complejos de su declaración apuntó contra el rol de los uniformados de la comisaría de 9 de Julio a cargo del excomisario Walter Maciel. Calificó como un "grave error" el haber resguardado sus autos en la dependencia policial por temor a sufrir un ataque ante la información sobre la venta de droga. "Me siento responsable de lo que está pasando mi marido y mi hijo porque si no hubiera llevado los vehículos a la comisaría no estaríamos así. Algo pasó con nuestros vehículos", señaló.
De acuerdo con sus afirmaciones, las llaves de su camioneta quedaron dentro del despacho del excomisario Walter Maciel, el mismo lugar donde permanecieron guardadas prendas del menor: "Maciel dijo que es instructor de canes y en su oficina quedaron las llaves de la camioneta. En su oficina estaba la bolsa con la ropa de Loan que se secuestró para la búsqueda, sin acta de secuestro", detalló la imputada, sugiriendo una posible manipulación del rastro odorífero hallado posteriormente en su Ford Ranger.
Respecto del resto de los imputados en el almuerzo (Antonio Benítez, Daniel "Fierrito" Ramírez, Mónica Millapi y Laudelina Peña), afirmó no poder inculparlos de forma directa porque no los vio hacer algo y aclaró que supo del hallazgo del botín del niño recién el 15 de junio a través de una fotografía que le envió Macarena.
Asimismo, descartó de plano la versión del atropello que instaló Laudelina en las primeras semanas de investigación: "Un accidente que jamás existió. La traen a Corrientes a mentir. Hay un grupo de policías, un senador provincial, un abogado imputado... ¿Con qué intención inventan lo del accidente?", dijo.
En cuanto al almuerzo, recordó que fue una comida tranquila y dejó en claro que no hubo personas alcoholizadas. Recordó que Laudelina preguntó si se lo vio a Loan tras el llamado de Antonio Benítez. Pero que no notó nada extraño, por lo que decidió ir a mirar el partido de River como tenía previsto.
La fiscalía rechazó la explicación de Caillava sobre su supuesto rol como informante. "No está registrada como informante, no tuvo un beneficio económico, no firmó nada de confidencialidad", sostuvo la fiscal Tamara Pourcel y agregó: "Caillava no supo explicar por qué el olor de Loan estaba en su camioneta".
Pasaron tres testigos, uno de ellos Pablo Culshaw, perito informático de la Policía Federal, brindó detalles de lo hallado en los teléfonos de Carlos Pérez y Victoria Caillava.
El análisis del dispositivo perteneciente a Pérez reveló un patrón de búsqueda centrado en temáticas de violencia extrema y muerte. Entre los registros recuperados se destacan consultas recurrentes sobre temas relacionados con balas, visitas a sitios web y foros especializados en cuestiones de muertes, accidentes y autopsias, descarga y visualización de imágenes de guerra.
En tanto del celular de Caillava reflejó una actividad orientada al rastreo de un celular a través de cuentas de Gmail, consultas y registros vinculados a viajes, monitoreo y búsquedas relacionadas con la cotización del dólar blue. Y la visualización de un video relacionado con el caso judicial de Nahir Galarza.
Este jueves está prevista la declaración de otras tres personas: Silvana Beatriz Romero (PFA), Jorge Luciano Berton, hijo de Victoria Caillava y Mario Justo González (alias "Guacha").
La audiencia, por razones de una actividad judicial, comenzará minutos antes de las 10.