El violento episodio ocurrió durante la 17.ª edición de la tradicional competencia de trail running en General Roca. Los agresores interceptaron a los atletas, los golpearon y retiraron la señalización del circuito, provocando caos en la carrera.
Lo que debía ser una fiesta deportiva en el Área Natural Protegida Paso Córdoba se transformó en una escena de extrema violencia.
Durante la disputa de la carrera "Doble Apolo" en General Roca, provincia de Río Negro, un grupo de jinetes agredió físicamente a los corredores que participaban en la prueba de 8 kilómetros.
Según los videos difundidos por testigos y participantes, el ataque se produjo en la zona del cañadón que conduce a la subida de Colicheo. En las imágenes se observa cómo los hombres a caballo bloquearon el paso de los atletas, les arrojaron piedras y los golpearon con fustas y rebencazos mientras estos intentaban continuar la competencia.
El conflicto se habría originado porque los jinetes sostenían que los corredores no podían transitar por ese sector del área protegida.
En las grabaciones se escuchan gritos de "¡Sacalos, sacalos!" por parte de los agresores, mientras los atletas intentaban explicar que seguían la ruta indicada por la organización: "Nos dijeron que por acá se podía seguir derecho", replicó uno de los participantes ante la exigencia de los jinetes de que se presentara el organizador del evento.
Fernando Castro, uno de los corredores agredidos, relató la gravedad del ataque: "Me empezaron a perseguir, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera". Debido a las secuelas del incidente y al agotamiento por la tensión, Castro debió abandonar la carrera en el kilómetro 10.
Por su parte, Víctor Simonelli, ganador de la prueba de 8K, confirmó que los atacantes también retiraron las señales del circuito, lo que provocó que muchos competidores se desorientaran. "No sabíamos para dónde ir porque no había señalización", explicó el atleta.
Denuncia judicial y permisos
El organizador de la Doble Apolo, Alejandro Pellegrini, repudió los hechos y confirmó que presentará una denuncia ante la Justicia. Pellegrini enfatizó que la competencia contaba con todos los permisos municipales y provinciales necesarios y que incluso habían recibido amenazas la noche previa al evento.
"Es la primera vez que sucede un episodio de esta magnitud. En otras ediciones hubo amenazas, pero nunca pasó algo así", señaló el organizador, quien además explicó que debieron modificar el recorrido original debido a que algunos sectores habían sido alambrados recientemente. Pese a la gravedad del incidente en el tramo de 8K, las distancias de 15K y 28K pudieron desarrollarse con normalidad.