
La nueva concesión de las rutas 12 y 16 está en marcha y desde el viernes regirán las nuevas tarifas. El esquema alcanza al puente General Belgrano y a Ituzaingó, con pagos digitales y obras obligatorias.
La nueva concesión de las rutas 12 y 16 está en marcha y desde el viernes regirán las nuevas tarifas. El esquema alcanza al puente General Belgrano y a Ituzaingó, con pagos digitales y obras obligatorias.
La entrada en vigencia de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones modificará desde esta semana el esquema de administración, mantenimiento y cobro de peajes en rutas nacionales estratégicas para Corrientes y el NEA. El Gobierno nacional formalizó la adjudicación de más de 3.900 kilómetros a empresas privadas por un plazo de 20 años, con la transferencia de las tareas de conservación, reparación, explotación y ejecución de obras.
En la región, el nuevo esquema alcanza a los corredores Litoral y Noreste. El primero comprende 546,74 kilómetros de las rutas nacionales 12 y 16 y quedó a cargo de Corredor Litoral S. A., integrada por JCR S. A. y Néstor Julio Guerechet S. A. La concesión incluye puntos centrales para la circulación regional, como el puente General Belgrano, que conecta Corrientes con Resistencia, y la estación de peaje de Riachuelo, sobre la Ruta Nacional 12.
El segundo corredor, denominado Noreste, comprende 456 kilómetros de las rutas nacionales 12 y 105 y fue adjudicado a Camino Selva S.A. En este caso, la concesión involucra a la estación de Ituzaingó, en Corrientes, y a los peajes de Fachinal, Santa Ana y Colonia Victoria, en Misiones.
El traspaso se concretó durante esta semana, en medio de un período de transición entre los operadores anteriores y las nuevas empresas. En algunas estaciones se levantaron provisoriamente las barreras mientras se realizaba el cambio de equipamiento y de los sistemas de cobro. El nuevo cuadro tarifario comenzará a aplicarse plenamente desde el viernes 9 de octubre.
Uno de los principales cambios estará dado por la modalidad de pago. El esquema apunta a desalentar el uso de efectivo y priorizar los sistemas electrónicos, con TelePASE como una de las herramientas centrales. La digitalización forma parte del modelo de concesión definido por el Gobierno nacional, que busca incorporar mecanismos de cobro más ágiles y automatizados en los corredores adjudicados.
En cuanto a los valores, para los vehículos livianos se establecieron tarifas diferenciadas según la modalidad de pago. En el puente General Belgrano, el valor de referencia para usuarios adheridos al sistema electrónico se ubica en torno de los $1.800. En Ituzaingó, también en Corrientes, el monto se encuentra en un rango similar, mientras que en las estaciones del corredor Noreste y en Makallé, sobre la Ruta Nacional 16, los valores rondan entre $1.800 y $1.900 para los usuarios digitales.
El nuevo esquema implica además una modificación en la relación entre el cobro del peaje y las obligaciones de las empresas concesionarias. Los contratos establecen que las firmas privadas no solo estarán a cargo de operar las cabinas, sino también de garantizar un conjunto de tareas de mantenimiento y conservación de las rutas.
Entre las obligaciones iniciales figuran trabajos de bacheo profundo y superficial, sellado de fisuras y señalización. Durante los primeros meses de la concesión, las empresas deberán intervenir una parte significativa de las trazas adjudicadas. El objetivo establecido en los pliegos es que las tareas iniciales alcancen al menos el 30% de la extensión correspondiente a cada corredor.
A esas obras se suma el mantenimiento permanente de las rutas. Las concesionarias deberán hacerse cargo del corte de pasto, la conservación de la iluminación en cruces, la reposición de defensas metálicas y otros elementos de seguridad vial. También tendrán que garantizar asistencia mecánica y atención ante emergencias para los usuarios que circulen por los corredores bajo su administración.
Para Corrientes, el cambio tiene especial importancia por el peso de las rutas nacionales en la conexión con el resto del NEA y en el movimiento de cargas hacia los principales centros productivos y comerciales. La Ruta Nacional 12 constituye uno de los principales ejes de comunicación de la provincia y articula el tránsito hacia Misiones, Entre Ríos y el área metropolitana de Buenos Aires, mientras que la Ruta Nacional 16 cumple un papel estratégico en la conexión transversal con Chaco y el norte argentino.
El puente General Belgrano representa, además, un punto crítico del nuevo sistema. La conexión entre Corrientes y Chaco concentra tránsito particular, transporte de pasajeros y circulación de cargas, por lo que cualquier modificación en las tarifas o en las condiciones de circulación tiene impacto directo sobre la actividad económica de ambas provincias.
En ese contexto, el nuevo modelo vuelve a poner en discusión el costo de transitar por las rutas nacionales. El incremento de los peajes deberá ser contrastado con el nivel de inversión y mantenimiento que efectivamente realicen las empresas privadas. Para los usuarios frecuentes, especialmente transportistas, productores y trabajadores que utilizan diariamente estos corredores, el costo acumulado de los nuevos valores será uno de los principales aspectos a seguir.
La concesión forma parte de la estrategia del Gobierno nacional para reducir la participación directa del Estado en la administración de la infraestructura vial y trasladar al sector privado la responsabilidad de financiar y ejecutar determinadas tareas. El esquema se sostiene en el cobro de peajes y en contratos de largo plazo, bajo controles y obligaciones establecidos por los pliegos de concesión.
Para Corrientes y el NEA, la cuestión no se limita al funcionamiento de las cabinas. El resultado de esta nueva etapa estará vinculado con la promesa de mejorar la calidad de las rutas, la velocidad de ejecución de las obras comprometidas y las condiciones de seguridad para quienes utilizan los corredores.