La joven permanece internada en terapia intensiva tras sufrir un accidente cuando regresaba a buscar sus anteojos luego de haber sido golpeada por tres mujeres. Su madre habló con Radio Sudamericana en exclusiva y reconstruyó los hechos. Describió el delicado estado de salud de su hija y pidió que la Justicia investigue si las lesiones comenzaron durante la agresión.
La madre de la joven agredida en la madrugada del domingo habló con Radio Sudamericana sobre el estado de salud de Leila y brindó un extenso relato sobre el estado de salud de su hija y pidió que se determine si parte de las graves lesiones faciales fueron producto de la golpiza que recibió antes del accidente de tránsito que la mantiene internada.
En diálogo con Radio Sudamericana, Vanesa, su mamá contó que Leila permanece en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Escuela. "Mi hija tuvo un accidente y ahora está en terapia intensiva. Está muy grave. Tiene varias fracturas en el rostro, costillas fracturadas, la clavícula y una herida grande en la pierna. Lo más complicado es la cara; en realidad todo, porque tiene muchos traumatismos. La doctora me dijo que es un politraumatismo."
La mujer explicó: "Me van a dar el parte médico a la una y mañana va a entrar en cirugía por la parte del maxilar. Perdió varias piezas dentarias y se le partió esa zona. Tienen que fijarla para que pueda recuperar la mordida". También precisó por qué permanece sedada.
Asimismo, dijo: "Está en coma farmacológico porque no se puede mover para nada. Imagínense todas las fracturas que tiene, es muy doloroso".
Vanesa relató que durante la madrugada escuchó llegar a su hija después de los festejos por la clasificación de la Selección argentina. "Yo la escuché entre mis sueños cuando llegó a casa. Después ya no escuché más nada. Cuando me levanté me di cuenta de que ya no estaba. Pensé que se había ido a la casa de una amiga. Nunca imaginé que iba a volver al boliche porque tenía que trabajar".
La noticia del accidente llegó minutos después. "Me llamó la amiga para decirme que Leila había tenido un accidente".
La pelea comenzó por un conflicto de la secundaria
Según contó la madre, fue Leonela, la mujer que acompañaba a su hija, fue quien le reconstruyó todo lo ocurrido. "Me dijo que dentro del boliche una chica las empezó a buscar. Le pregunté quién era y me dijo que era una chica que conocían de la secundaria, con la que ya habían tenido problemas."
Vanesa explicó que, de acuerdo con el relato, la discusión parecía haber terminado: "Me dijo que discutieron, pero una le pasó la mano y le dijo que quedaba todo bien". Sin embargo, al salir del local bailable, el grupo volvió a interceptarlas.
En este sentido, "cuando prendieron las luces y salieron, ellas ya las estaban esperando. Una le dijo a mi hija: 'Vos vení para acá'. Cuando se dio cuenta, otra ya la había agarrado del pelo". La madre aseguró que ni Leila, ni Leonela iniciaron la pelea.
"Le empezó a pegar con borcegos"
Vanesa identificó a una de las agresoras mencionadas por la amiga de su hija. "Después esa misma chica le empezó a pegar muy mal, como alguien que entrena algún deporte por la forma en que se movía. Estando mi hija en el piso con otra chica, fue Fátima Machuca, la agarró del pelo y le empezó a meter patadas con un borcego."
La mujer aseguró que desde entonces tiene una duda que espera despejar con los médicos y la investigación judicial. "Hoy yo me pongo a pensar si esa fractura que tiene en la cara no pudo haber sido también por las patadas. Eso es lo que hoy me pregunto".
"Es impresionante las patadas que le dan en la cara. Son borcegos, botas pesadas. Mi hija usa ese tipo de calzado y yo sé lo que pesan. No es lo mismo recibir una patada descalza que con un borcego. El golpe puede ser mucho más fuerte, incluso mortal."
La desesperación por recuperar los anteojos
Luego de la agresión, las jóvenes fueron a realizar la denuncia y más tarde se dirigieron a la casa de Leonela.
Fue allí cuando Leila advirtió que le faltaban los anteojos recetados y una cadena de oro: "Ella quedó muy alterada. Siempre me decía: 'Mamá, yo nunca hago caso cuando me empujan en los boliches porque no quiero pelear por mis anteojos'."
Vanessa explicó: "Sin esos anteojos no ve nada. Son carísimos. A veces no tenía trabajo y ahora recién había conseguido uno."
Según le contó Leonela, intentaron convencerla de no regresar al boliche. "Salió desesperada en la moto a buscar sus anteojos. Mi hermano quiso llevarla, pero ella no quiso. Estaba muy nerviosa y se fue igual".
"No sabemos si el accidente fue cuando iba o cuando volvía"
"No sabemos si fue cuando iba a buscar sus pertenencias o cuando volvía. El accidente fue en Costanera y Pellegrini
Para Vanessa, el estado emocional de su hija pudo haber influido: "Ella estaba muy, muy alterada. Muy preocupada por sus anteojos y por una cadenita que le habían regalado".
Además recordó que la joven debía presentarse ese mismo domingo en su nuevo empleo: "Tenía que entrar a trabajar a las dos o dos y media de la tarde. Trabaja en un local comercial nuevo que se abrió hace poco."
Vanessa adelantó que declarará en la causa y consultará a los médicos si el traumatismo previo pudo haber incidido en el siniestro vial: "Quiero preguntarles a los especialistas si todos esos golpes pudieron haber influido. Cuando uno recibe golpes en la cabeza dicen que no hay que dormirse. No sé si ella ya estaba en estado de shock cuando perdió el control de la moto".