
La faena de ganando vacuno extendió su tendencia bajista ante la menor oferta de animales. Según informó el Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC) en septiembre se sacrificaron 1.045.000 cabezas lo que representó una caída del 11% interanual equivalente a unos 130.000…
La faena de ganando vacuno extendió su tendencia bajista ante la menor oferta de animales. Según informó el Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC) en septiembre se sacrificaron 1.045.000 cabezas lo que representó una caída del 11% interanual equivalente a unos 130.000 animales menos que el mismo mes del año pasado.De esta manera el acumulado del período enero-septiembre mostró una retracción del 10% hasta las 92 millones de cabezas un millón menos que en similar período de 2027 cuando se faenaron 102 millones.No obstante frente agosto hubo una leve recuperación del 33% lo que supuso el sacrificio de unos 33.600 cabezas más.En lo que se refiere a la producción de carne ABC indicó que la merma es menor aunque contundente: en septiembre se obtuvieron 258.220 toneladas equivalente res con hueso que implicó una suba moderada del 4% respecto a agosto pero una caída del 52% en la comparación interanual.Así en los primeros nueve meses del año 2026 se produjeron cerca de 22 millones de toneladas equivalente carcasa un 66% menos que en el mismo período del año pasado.La menor caída en lo que se refiere a producción de carne respecto a la faena responde a un mayor peso promedio de faena de los animales.Según el informe de ABC el peso promedio de las carcasas bovinas alcanzó los 247 kilos en septiembre peso 06% superior a los 2455 kilogramos de agosto y 65% por encima a los 2319 kilos de septiembre de 2025. Este crecimiento hizo que durante los nueve meses que han transcurrido del corriente año el peso promedio se ubicara en 240 kilos 38% por encima de los 2312 kilos del mismo período del año anterior.Capacidad instaladaPor otro lado un informe de la Cámara de Industrias Cárnicas (Cainca) integrada por frigoríficos bonaerenses que destinan su producción al consumo interno manifestó que la utilización de la capacidad instalada del sector "ni siquiera" alcanza el 70%.El trabajo de Cainca asegura que la industria cuenta con márgenes ajustados y que "lucha por mantenerse a flote en un contexto de costos crecientes y sin perspectivas de aumentar sus volúmenes de producción en el corto plazo en tanto el consumidor perciba que el precio de la carne sigue siendo elevado". Por otra parte el informe señaló que "los proveedores de servicios no han dejado de ajustar sus tarifas por inflación: energía salud seguros y tasas registran aumentos más que importantes. Quienes proveen insumos contienen sus precios en parte por la baja en el volumen operado. En este escenario nuestras estructuras de costos distan de ser eficientes pues los precios relativos de la economía aún no se han acomodado".