
La oftalmóloga Silvyna Conti advirtió sobre la importancia de los controles visuales desde los primeros meses de vida y alertó sobre los efectos del uso excesivo de pantallas. En el Día Mundial de la Visión, explicó cómo prevenir la fatiga visual, qué hábitos conviene modificar y por qué es fundamental detectar a tiempo los problemas de visión.
Jueves 08 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 22:10hs. del 08-10-2026
En diálogo con Canal 5TV, Silvyna Conti, presidenta de la Sociedad Panamericana de Baja Visión, señaló que el cuidado de los ojos debe comenzar en la infancia y mantenerse durante toda la vida. También destacó la importancia de realizar controles periódicos, incluso cuando no existen molestias.
La especialista fue consultada por este medio en el marco del Día Mundial de la Visión, este 8 de octubre: “La oftalmología y la salud visual no son solamente un anteojo, sino un conjunto de acciones”, sostuvo la especialista, quien remarcó que la visión influye en el aprendizaje, el desarrollo cognitivo y las habilidades motoras.
Controles desde los primeros meses
La médica recomendó que los bebés tengan su primer control oftalmológico durante los primeros tres meses de vida y que, posteriormente, se realicen revisiones periódicas. En el caso de los niños prematuros o con antecedentes familiares de enfermedades oculares, indicó que el seguimiento debe ser más frecuente.
Para los adultos, aconsejó realizar al menos una consulta oftalmológica anual, con especial atención a quienes tienen diabetes, problemas tiroideos, antecedentes de glaucoma u otras enfermedades que puedan afectar la visión.
El uso de pantallas y el riesgo de miopía
Conti advirtió que el uso excesivo de pantallas es uno de los factores ambientales que deben tenerse en cuenta para cuidar la salud visual, especialmente durante la infancia.
La especialista recordó que las estimaciones citadas durante la entrevista indican que cerca de la mitad de la población mundial podría tener miopía para 2050. Aclaró que su desarrollo es multicausal y que intervienen tanto factores genéticos como ambientales.
“La miopía es una enfermedad que no se cura”, afirmó. Explicó que las cirugías pueden reducir o eliminar la necesidad de utilizar anteojos o lentes de contacto, pero no revierten los cambios estructurales del ojo asociados con esta condición.
Además, advirtió que las miopías de alta graduación pueden generar complicaciones que comprometan la visión en la edad adulta.
Por eso, recomendó limitar el tiempo de exposición a las pantallas y promover en los niños actividades de juego que les permitan explorar objetos, texturas, formas y distancias.
La regla 20-20-20 para descansar la vista
La oftalmóloga también explicó una herramienta para quienes pasan muchas horas frente a una computadora: la regla 20-20-20.
Consiste en que, aproximadamente cada 20 minutos de trabajo de cerca, la persona mire durante 20 segundos un objeto ubicado a unos 6 metros de distancia.
Según indicó, esta práctica ayuda a reducir la fatiga visual y el esfuerzo de enfoque. Sin embargo, aclaró que no reemplaza los controles oftalmológicos ni el uso de la graduación adecuada cuando se necesitan anteojos.