
El rector señaló que venció el plazo judicial para que el Gobierno nacional cumpla con la ley de financiamiento. Mientras avanzan las sanciones económicas,
El rector señaló que venció el plazo judicial para que el Gobierno nacional cumpla con la ley de financiamiento. Mientras avanzan las sanciones económicas, las universidades sostienen gestiones ante la Justicia, el Congreso y distintos ámbitos institucionales.
El conflicto por el financiamiento de las universidades nacionales continúa abierto en los ámbitos judicial y político. El rector de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Omar Larroza, advirtió que el vencimiento del plazo otorgado por la Justicia al Gobierno nacional marca una nueva etapa del reclamo, con sanciones económicas en marcha y gestiones institucionales para exigir el cumplimiento de la legislación vigente.
Larroza explicó que el Poder Ejecutivo nacional tenía cinco días para cumplir con las disposiciones legales vinculadas al financiamiento universitario. Una vez vencido ese período, comenzaron a correr las sanciones previstas, mientras permanecen abiertas otras instancias judiciales.
El rector señaló que el Gobierno había sostenido que las obligaciones estaban cumplidas, pero el juez interviniente resolvió a favor de la posición planteada por las universidades. Según explicó, la decisión judicial determinó que el cumplimiento de la normativa no se había concretado, por lo que continuaron los plazos establecidos para que se atienda el reclamo.
En paralelo, las autoridades universitarias mantienen gestiones políticas y canales de diálogo institucional para sostener sus demandas. Para este miércoles estaba prevista una reunión del Consejo del Comité Ejecutivo en Buenos Aires, en el ámbito del Poder Judicial, con el objetivo de analizar los próximos pasos frente al escenario abierto por la decisión judicial.
La discusión por el presupuesto de 2027
Uno de los principales puntos de tensión está relacionado con los recursos que el Poder Ejecutivo contempla para las universidades nacionales durante 2027 y los montos que las instituciones consideran necesarios para sostener su funcionamiento.
Larroza sostuvo que la discusión no puede limitarse a los aumentos nominales ni a las actualizaciones vinculadas con la inflación. Según planteó, el problema central es la pérdida acumulada de recursos que afecta al sistema universitario y condiciona sus posibilidades de funcionamiento.
En ese escenario, también mencionó el financiamiento de las becas estudiantiles y las inversiones en infraestructura como componentes centrales del debate presupuestario. Se trata de áreas que, junto con los gastos necesarios para sostener la actividad académica, forman parte de las demandas que las universidades.
El rector recordó que durante 2026 se habían abierto canales de diálogo entre las partes, aunque las diferencias económicas volvieron a tensar la relación y derivaron en una interrupción de los contactos políticos. De esta manera, el reclamo se sostiene simultáneamente en la Justicia y en los espacios de negociación institucional.
Paros y continuidad académica
Larroza también se refirió a las medidas de fuerza convocadas a nivel nacional por docentes y trabajadores no docentes de las universidades. En la UNNE, indicó, el nivel de acatamiento presenta diferencias entre las distintas unidades académicas.
El rector afirmó que la institución respeta el derecho de los trabajadores a realizar paros y otras acciones gremiales. Sin embargo, advirtió sobre las consecuencias que las interrupciones de la actividad pueden tener en las trayectorias educativas de los estudiantes.
En ese sentido, expresó que "el único que se perjudica en los paros son los estudiantes", al plantear la necesidad de contemplar el impacto de las medidas sobre el desarrollo de las clases y el cumplimiento del calendario académico.
De cara a la movilización prevista para la próxima semana, la UNNE trabaja en la conformación de una mesa de diálogo con los sectores involucrados. El propósito es coordinar la jornada, garantizar el orden y acordar una estrategia que permita desarrollar las actividades sin afectar el funcionamiento habitual de la ciudad.
La planificación también apunta a compatibilizar las protestas con la actividad académica, de manera que estudiantes, docentes y trabajadores no docentes puedan participar de las jornadas previstas.
Larroza defendió la continuidad de las actividades universitarias como una herramienta para sostener la convocatoria y permitir que la comunidad educativa se involucre en el reclamo. "Las universidades abiertas son lo que nos va a poder permitir seguir teniendo este nivel de convocatoria", afirmó.
La conducción de la UNNE prevé continuar participando de las instancias judiciales, políticas y de diálogo vinculadas con el financiamiento. El objetivo es mantener el reclamo por los recursos universitarios y el cumplimiento de la ley, mientras sigue la discusión sobre las partidas previstas para el próximo año.