
Los abogados del ex líder de Viejas Locas e Intoxicados acusan a los peritos oficiales de haber redactado sus conclusiones antes de deliberar, piden apartarlos
Los abogados del ex líder de Viejas Locas e Intoxicados acusan a los peritos oficiales de haber redactado sus conclusiones antes de deliberar, piden apartarlos y vuelven a reclamar la nulidad del debate por el crimen de Cristian Díaz, ocurrido en 2018.
El dictamen que habilitó a Cristian "Pity" Álvarez a seguir sentado en el banquillo, según su defensa, ya estaba escrito antes de que los peritos se reunieran a discutirlo. Con ese argumento, los abogados del músico pidieron este viernes la nulidad de la pericia interdisciplinaria realizada en el Cuerpo Médico Forense (CMF), la recusación de los profesionales oficiales que la firmaron y la suspensión de la audiencia prevista para las 11.30. Es un nuevo capítulo de una estrategia que, audiencia tras audiencia, busca frenar un juicio que la familia de la víctima espera desde hace más de ocho años.
La presentación lleva la firma de los defensores Javier Baños y Sebastián Queijeiro y fue radicada ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 de la Ciudad de Buenos Aires, que juzga al ex líder de Viejas Locas e Intoxicados por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, asesinado el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré, en Villa Lugano.
Según fuentes vinculadas a la investigación, los letrados sostienen que el análisis es inválido e "ineficaz" porque "se encontraba sustancialmente confeccionado antes de realizarse el intercambio y la deliberación técnica que debía preceder a sus conclusiones".
La evaluación cuestionada estuvo a cargo del psicólogo forense Mariano Marquevich y del psiquiatra Fernando Troncoso, junto con los peritos de parte designados por la propia defensa, Rafael Herrera Milano y Enrique Gallego. La conclusión oficial fue que Álvarez está apto para afrontar el proceso: el informe describió al acusado como "vigil, tranquilo", orientado, con una colaboración "por momentos, limitada y fluctuante", y consideró que sus funciones psíquicas relevantes para comprender y participar del juicio "se encontraban compensadas".
Para llegar a ese dictamen el CMF analizó registros audiovisuales de entrevistas que el músico brindó desde el inicio de la causa, sus antecedentes médicos y psiquiátricos, la documentación de su actual internación y evaluaciones anteriores del propio organismo. Los especialistas concluyeron que "los nuevos elementos analizados no aportaron modificaciones objetivas de entidad suficiente para apartarse de aquella conclusión".
Herrera Milano y Gallego firmaron en disidencia. Si bien el informe «no advierte una alteración de las facultades psíquicas», ambos sostuvieron que «"l peritado no se encontraba lúcido" al momento del examen. El dato no es menor: las únicas voces discordantes dentro de la junta pertenecen a los profesionales que propuso la defensa.
Recusación, nuevos testigos y otra vez la nulidad
Además de la nulidad, los abogados pidieron apartar a los peritos oficiales por haber documentado una conclusión antes de la pericia y reclamaron un nuevo examen para el cantante. De manera subsidiaria, solicitaron que declaren Herrera Milano y Gallego junto con los profesionales médicos y de salud mental que intervinieron contemporáneamente durante la internación de Álvarez.
En el escrito de 22 páginas, la defensa también pidió que se convoque a los profesionales intervinientes de Clínica Dharma, Hospital Tornú y restantes equipos asistenciales cuya actuación resulte necesaria para esclarecer las contradicciones entre los antecedentes contemporáneos y el dictamen del Cuerpo Médico Forense". Y fue explícita sobre el objetivo inmediato: "Hasta tanto estas cuestiones sean resueltas, solicitamos que se suspenda la audiencia convocada para este viernes a las 11:30".
Como si fuera poco, los letrados anticiparon que volverán a pedir la nulidad del debate porque transcurrieron más de 16 días desde la última audiencia. Todos los planteos serán tratados durante la jornada en el TOC 29 porteño.
El caso por el que está acusado
La acusación sostiene que el artista asesinó de cuatro disparos a Díaz el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré de Villa Lugano, después se dio a la fuga, descartó el revólver en una alcantarilla y concurrió al famoso boliche Pinar de Rocha, ubicado en la localidad bonaerense de Ramos Mejía.
"Era él o yo, y creo que cualquier animal hubiera hecho lo mismo", expresó el PityÁlvarez ante los medios cuando se entregó a la Policía.
El intérprete de 54 años está imputado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, cuya pena va de ocho a 25 años de prisión.