
Declararon el hijo de Caillava y vecinos en el debate oral, mientras las defensas y querellas debaten las pruebas.
Declararon el hijo de Caillava y vecinos en el debate oral, mientras las defensas y querellas debaten las pruebas.
AUDIENCIAS DEL JUICIO ORAL Y PÚBLICO EN EL ESCUADRÓN 48 DE GENDARMERÍA NACIONAL.
En una nueva y extensa jornada de audiencias en el marco del juicio oral y público que investiga la sustracción y el ocultamiento del pequeño Loan Danilo Peña, se sucedieron importantes testimonios ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los magistrados Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco. Entre las declaraciones más esperadas de la semana se destacó la de Jorge Luciano Bertón, hijo de la imputada María Victoria Caillava, quien se presentó a declarar en calidad de testigo tras haber obtenido oportunamente la falta de mérito en la causa. Durante su exposición ante las partes, el agricultor de 38 años afirmó que los contactos telefónicos con su madre eran diarios, pero reconoció que no podía precisar cuántas veces dialogó con ella el día que se produjo la desaparición del niño de cinco años en el paraje El Algarrobal, multiplicando los "creo" y "no recuerdo" a lo largo de su indagatoria.
Bertón relató ante el tribunal que ese día se enteró de la desaparición a través del estado de WhatsApp de una vecina y que posteriormente recibió un llamado de su madre preguntándole si estaba al tanto de lo ocurrido. Indicó que llegó al lugar al anochecer tras cumplir con la entrega de una carga de zapallitos, momento en el cual afirmó haber visto la camioneta de su madre y de Carlos Guido Pérez estacionada en las inmediaciones de la casa de la abuela Catalina. Sin embargo, el testigo aseguró de manera tajante ante los jueces que durante los rastrillajes realizados hasta cerca de las 22 horas no logró ver a su madre ni al resto de los imputados en el predio. Asimismo, Bertón negó categóricamente haber conducido alguna vez la Ford Ranger o el Ford Ka, vehículos particulares en los cuales los canes entrenados de la Policía detectaron rastros odorológicos del menor seis días después del hecho.
Las preguntas de la abogada de la querella y de las defensas también giraron en torno a llamadas mantenidas con Caillava durante la noche del 13 de junio y jornadas posteriores, registros que el testigo tampoco logró recordar con precisión.
En la misma línea de declaraciones testificales, también compareció ante el tribunal Mario Justo "Guacha" González, un vecino de la zona rural ubicado a unos 2.500 metros del domicilio de Catalina Peña. González relató que en la tarde de la desaparición se encontraba tomando mate en el alero de su vivienda cuando arribó Bernardino Antonio Benítez en su moto para preguntarle si había visto pasar al hijo de José Peña, advirtiéndole sobre la pérdida del menor. El vecino recordó además que cerca de las 16.30 llegó al lugar María Victoria Caillava acompañada de su esposo a bordo de la camioneta, interesándose por la situación.
Por otra parte, la investigación sumó el análisis técnico sobre los dispositivos digitales incorporados al expediente, destacándose el informe presentado por el oficial de la Policía Federal Ciro Melián Abril sobre el contenido de los teléfonos de Carlos Pérez, María Noguera y la hija de Benítez. El perito reveló que el exmarino había visitado páginas de pornografía durante el día de la sustracción y destacó un intercambio de mensajes mantenido el 19 de junio con el comisario Walter Maciel, en el cual Pérez le exigía custodia por temor a que le plantaran pruebas en sus vehículos o propiedades.
En medio de este escenario judicial atravesado por pericias y testimonios cruzados, el abogado Ernesto Tito González, defensor particular de Carlos Pérez y María Victoria Caillava, cuestionó duramente la validez y el rigor técnico de las pruebas incorporadas al debate, poniendo en tela de juicio los resultados de las pericias odorológicas al señalar que existían contradicciones y diferencias con las filmaciones. El letrado también objetó los análisis de luminol en los vehículos y advirtió sobre presuntas irregularidades en la cadena de custodia de los teléfonos secuestrados, los cuales habrían registrado actividad posterior a su incautación.
En tanto, el tribunal comunicó que durante las próximas semanas el debate continuará con un esquema de tres audiencias semanales para luego reducirse a dos por motivos de agenda judicial, estimándose que la sentencia definitiva recién se dará a conocer durante el transcurso del año 2027, mientras continúan procesados los siete acusados y se analiza la posible actuación de terceros en el entorpecimiento de la investigación.
La defensa de Pérez y Caillava cuestionó las pericias y pidió esclarecer las pruebas
Tras el cierre de una intensa semana de debates en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, el abogado Ernesto Tito González, representante legal de los imputados Carlos Pérez y María Victoria Caillava, visitó los estudios radiales para analizar los aspectos más salientes del proceso y cuestionar severamente la solidez de las pruebas incorporadas por la fiscalía. El letrado centró gran parte de sus cuestionamientos en los resultados arrojados por las pericias odorológicas realizadas con canes entrenados, planteando interrogantes sobre la fiabilidad de dichos procedimientos y señalando divergencias entre las actas periciales y las imágenes de las filmaciones incorporadas al expediente. En este sentido, ironizó sobre la efectividad de las diligencias al sostener que si se realizaron numerosas pruebas y una sola arrojó resultado positivo, la misma resulta al menos cuestionable para sostener una acusación formal.
Asimismo, el defensor particular puso en duda los resultados positivos de luminol practicados en los automóviles vinculados al matrimonio, argumentando que dicha reacción química no confirma por sí sola la presencia de rastros hemáticos y que otros análisis complementarios habrían arrojado resultados negativos o incompatibles con el ADN del menor. González también hizo hincapié en supuestas anomalías vinculadas al manejo de los teléfonos celulares de sus representados, denunciando que los informes técnicos registraron búsquedas y movimientos posteriores a la fecha en que los aparatos ya se encontraban bajo custodia policial y secuestrados judicialmente, lo que a su criterio vulneraría las garantías de preservación probatoria.
En relación con la extensa declaración indagatoria brindada por María Victoria Caillava en el transcurso de la semana, el abogado valoró la exposición de su defendida al calificarla como clara y detallada respecto de sus movimientos durante el trágico almuerzo, reiterando que ambos imputados se pusieron a entera disposición de la justicia desde el primer momento al entregar voluntariamente sus rodados para los peritajes.
Por otra parte, al ser consultado sobre las diversas hipótesis que circularon en torno al caso, descartó de plano la teoría de un accidente fatal al manifestar con firmeza que si se hubiera tratado de un suceso de esa naturaleza, los responsables ya habrían revelado el paradero del niño. Mientras se aguarda la declaración por videoconferencia del referente social Ramón Dupuy, prevista para los próximos días, la defensa continúa bregando por el temperamento absolutorio de sus clientes en un juicio que promete extenderse hasta finales del próximo año.
Mariano Peña, hermano del niño desaparecido, se refirió de manera categórica a la postura que mantiene su círculo íntimo frente a las diversas versiones y declaraciones brindadas por los imputados a lo largo del proceso judicial. Mariano sentenció ante los medios de comunicación que desde la familia no creen absolutamente en ninguna de las palabras expresadas por los acusados, reiterando que la única prioridad innegociable y el norte absoluto de sus vidas continúa siendo la aparición con vida de Loan.
Tapa del Sábado 10 de Octubre de 2026