
El primer ministro británico expresó su solidaridad con el líder ucraniano. El mandatario estadounidense había exigido un cambio de gobierno en Kiev.
El primer ministro británico expresó su solidaridad con el líder ucraniano. El mandatario estadounidense había exigido un cambio de gobierno en Kiev.
Este sábado, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, para expresarle su total solidaridad y apoyo diplomático. El fuerte respaldo británico se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiriera públicamente la necesidad de un cambio de liderazgo en Kiev, en medio de un escenario donde los europeos buscan mantener la presión sobre Rusia y endurecer las sanciones contra Moscú para frenar el avance militar.
Durante el diálogo telefónico, los mandatarios coincidieron en que "las últimas 24 horas habían sido difíciles para Ucrania" y acordaron mantener un encuentro presencial en los próximos días para delinear los pasos a seguir. Burnham aprovechó la comunicación para reafirmar el compromiso de su país de adoptar nuevas medidas destinadas a limitar la capacidad bélica del Kremlin.
Estas muestras de apoyo desde Londres llegaron pocas horas después de que Donald Trump cuestionara duramente a Zelensky desde la base aérea de Andrews, en Maryland. El líder estadounidense responsabilizó al mandatario ucraniano por dificultar las negociaciones de paz y exigió un recambio institucional: "Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente. Sugiero que Ucrania tenga un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo. Zelensky, por algún motivo, nunca llega a acuerdos".
Además, Trump criticó ferozmente los recientes bombardeos ucranianos contra instalaciones energéticas de Rusia, argumentando que dichos ataques afectan el suministro global de combustibles y golpean a la economía mundial. "Le hemos dicho a Zelensky que no ataque las refinerías porque eso supone un problema para el mundo. ¿Y qué hace? Va y ataca el combustible diésel. Más le vale que pare de una vez", advirtió el norteamericano, quien paradójicamente acaba de anunciar un acuerdo con Vladimir Putin para que Moscú provea más de tres millones de toneladas de diésel al mercado internacional.
La respuesta desde Kiev no se hizo esperar. Zelensky rechazó de plano el pacto energético entre Washington y Moscú, calificándolo de "injusto" e "impropio de un aliado", y alertó que permitir esas exportaciones "es un regalo para Putin". En sintonía, el canciller ucraniano, Andrii Sybiga, defendió la legitimidad de su presidente a través de las redes sociales: "Cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano y ellos tienen el derecho a decidir".
Mientras la disputa política escala, la tensión en el terreno de combate no se detiene. Durante la madrugada, una ofensiva de drones ucranianos alcanzó la terminal petrolera Yug Rusí, en la región rusa de Rostov del Don, provocando un feroz incendio y dejando al menos seis heridos. Aunque las defensas aéreas rusas aseguraron haber interceptado más de un centenar de drones, este nuevo ataque evidenció el creciente distanciamiento entre la estrategia de Washington y las acciones de Kiev para intentar poner fin a la guerra.