
Ezequiel González surgió de las Inferiores de Rosario Central y tras un paso por la Fiorentina, desembarcó en el Xeneize, donde se desempeñó como enganche. Una vez se retiró del fútbol, se reinventó en el agro y fundó una exitosa empresa.
Ezequiel González surgió de las Inferiores de Rosario Central y tras un paso por la Fiorentina, desembarcó en el Xeneize, donde se desempeñó como enganche. Una vez se retiró del fútbol, se reinventó en el agro y fundó una exitosa empresa.
A finales de la década del 90', Ezequiel González irrumpió en la Primera de Rosario Central cómo uno de los mejores prospectos de las Inferiores. Enganche inteligente de buen pie y gambeta, no tardó en despertar el interés del fútbol europeo y se fue a la Fiorentina en 2001. Sin embargo, duró solamente un año y Boca se lo llevó a préstamo con la intención de encontrar un reemplazante para Juan Román Riquelme, incluso heredó la diez del ídolo y formó parte del plantel que levantó la Copa Libertadores en 2003.
Una vez su cesión terminó, la Viola lo dejó libre y Equi retornó al Canalla. Regresó al viejo continente tras un semestre para jugar en Panathinaikos y luego pasó por Fluminense y Liga de Quito, donde se retiró joven a los 31 años con un nuevo desafío en mente: el sector agropecuario, donde invertía sus ganancias desde el inicio de su carrera.
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El impulso para desarrollarse económicamente en esa área llegó de su padre, que lo orientó cuando tenía apenas 20 años. “Ahorraba y compraba”, recordó en diálogo con Clarín y explicó: “Tenía 20 años y él me guió por ese lado. Tenía un campo chico y no lo había podido aprovechar, siempre se quedó con esa espina y por suerte ahora lo pudimos hacer”.
Con el tiempo, aquella iniciativa se transformó en una empresa con establecimientos en Santa Fe y Corrientes. Allí combina cultivos de soja y maíz, ganadería bovina, producción porcina y forestación de eucaliptos. El crecimiento también se tradujo en empleo, pues actualmente la compañía da trabajo a 250 familias.
"Volqué toda la pasión y energía que tenía por el fútbol a desarrollar el campo y la empresa”, reconoció el exfutbolista, que lleva 25 años vinculado al rubro. Su rutina ahora incluye visitas al criadero de cerdos y al frigorífico porcino que lidera en Maciel, Santa Fe, que vende más de 20 millones de kilos de carne al año. A su vez, González proyecta avanzar con la elaboración de embutidos.
Aunque su presente está lejos de las canchas, nunca se alejó de su profesión original: “Ahora al fútbol lo veo como hincha, llevo a mis hijos a la cancha porque sigue siendo mi pasión principal aunque todo esto que hago lo sustituyó”. Además, dejó abierta una puerta para el futuro: "Me encantaría algún día volver a Rosario Central como director técnico".
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