
El fenómeno golpeó a la comuna de Las Condes dejando cientos de evacuados. Los vecinos reclaman que llevan cuatro días sin energía eléctrica.
El fenómeno golpeó a la comuna de Las Condes dejando cientos de evacuados. Los vecinos reclaman que llevan cuatro días sin energía eléctrica.
En los últimos días, un violento aluvión de agua y lodo golpeó fuertemente el sector de Las Condes, ubicado en el este de Santiago de Chile. El repentino deslizamiento, originado por intensas lluvias en la zona montañosa, destruyó decenas de viviendas y dejó a cientos de personas damnificadas. Ante la enorme gravedad de la situación, el presidente José Antonio Kast declaró zona de catástrofe en la Región Metropolitana con el objetivo de movilizar rápidamente la asistencia estatal y facilitar las tareas de limpieza.
Según el balance oficial publicado este sábado 10 de octubre por las autoridades de emergencias, la tragedia climática dejó 384 personas damnificadas, 1.000 evacuados y seis lesionados. El paso del barro arrasó con vehículos y árboles, provocando además que 56 viviendas quedaran totalmente destruidas, 40 con daños mayores y casi 2.000 con roturas menores. Incluso, la fuerza de la corriente obligó a evacuar de urgencia a los pacientes de la clínica UC Christus.
Mientras avanzan las tareas para retirar los escombros de las calles, los habitantes de la zona de San Carlos de Apoquindo enfrentan un panorama desolador, sumando un profundo temor por la posible llegada de nuevas lluvias. En diálogo con la prensa, un vecino expresó su desesperación por la falta de servicios: "La compañía de luz es lo más ineficiente que he visto en mi vida, llevamos 4 días sin luz. Y usted comprenderá que las casas modernas son con electricidad: la cocina, el baño, todo".
Al recordar el dramático momento en que la avalancha descendió de la montaña, el mismo hombre relató: "La fuerza del agua venía impresionante. A mí me salvó esta muralla, esta puerta. Nosotros estamos acostumbrados a los terremotos, pero esto no lo había visto nunca".
Por su parte, la directora del área de emergencias nacional, Alicia Cebrián, explicó los motivos por los cuales los vecinos no fueron advertidos del peligro. Según detalló la funcionaria, no se logró activar el sistema de alarmas porque el aluvión se desencadenó de manera muy rápida tras un período corto de lluvias, lo que dejó a las autoridades sin tiempo suficiente para emitir un aviso y ordenar una evacuación preventiva antes de que el lodo golpeara las casas.