
El entrenador de la Selección argentina pedaleó junto a miles de ciclistas por las calles porteñas. El evento destinará fondos para niños con autismo.
El entrenador de la Selección argentina pedaleó junto a miles de ciclistas por las calles porteñas. El evento destinará fondos para niños con autismo.
Desde las 6 de la mañana, el entrenador de la Selección argentina, Lionel Scaloni, participó de la cuarta edición del Gran Fondo Buenos Aires junto a unos 3.500 ciclistas. La multitudinaria carrera comenzó en el Parque Sarmiento y se desarrolló a lo largo de las principales avenidas y autopistas de la Ciudad de Buenos Aires con el doble propósito de fomentar el ciclismo urbano y recaudar fondos para construir una pileta adaptada.
A bordo de su bicicleta, el técnico campeón del mundo completó el exigente recorrido principal de 129 kilómetros, el cual atravesó puntos icónicos de la capital como el estadio Monumental y el Obelisco. Al finalizar el trayecto, destacó la gran experiencia vivida: "Es muy lindo pedalear por Buenos Aires, tenía que venir porque quería disfrutar de la Ciudad sin coche, y la verdad que estuvo muy bueno. Lo disfrutamos mucho".
En el ámbito estrictamente competitivo, el ganador de la distancia máxima fue Matías Cedeira, quien logró un brillante tiempo de 2 horas, 53 minutos y 29 segundos. Por su parte, en el Medio Fondo de 46 kilómetros, el primer puesto quedó en manos de Juan Cruz Saiz con una marca de 1 hora, 18 minutos y 36 segundos.
La entrega de medallas en el Parque Sarmiento estuvo a cargo del Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien asistió acompañado por otras autoridades locales y por el ex rugbier Hugo Porta. Al tomar la palabra, el mandatario destacó: "Preparamos y ordenamos la Ciudad para el Gran Fondo de Buenos Aires, un evento que está a la altura de las grandes competencias del mundo como Nueva York, Milán o San Remo".
Además del gran despliegue deportivo, la competencia tuvo un fuerte fin solidario. Parte de lo recaudado será destinado a construir una pileta para niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el mismo predio donde se realizó la largada. Gracias a esta acción y a sus iniciativas ecológicas, la carrera fue declarada de Interés Deportivo por la Legislatura de la ciudad.