
La historia ocurrió en Corrientes, en 1994, cuando Diego Maradona dirigía al equipo. El protagonista fue un abogado cordobés que llegó en un Fiat 128 rojo con la ilusión de jugar al fútbol.
La historia ocurrió en Corrientes, en 1994, cuando Diego Maradona dirigía al equipo. El protagonista fue un abogado cordobés que llegó en un Fiat 128 rojo con la ilusión de jugar al fútbol.
En 1994, Luis Domingo Manavella, conocido como "el Pacha", un abogado cordobés de aproximadamente 40 años, viajó más de 1.000 kilómetros hasta Corrientes para solicitar una prueba futbolística en Deportivo Mandiyú, el club que por entonces tenía a Diego Maradona como entrenador, y terminó convirtiendo un penal ante Sergio Goycochea, el arquero que había sido una de las grandes figuras de la Selección argentina en el Mundial de Italia 1990.
Manavella llegó a la provincia en un Fiat 128 rojo, decidido a conseguir una oportunidad en el fútbol. Su historia tuvo un desenlace inesperado cuando pudo ejecutar un penal frente a Goycochea y convirtió con su zurda, mediante un remate con un efecto que fue descrito como «tres dedos».
El episodio quedó como una de esas historias singulares que rodean al fútbol argentino, donde la pasión y las decisiones inesperadas pueden llevar a protagonistas impensados a compartir una cancha con figuras reconocidas.
La trayectoria de Manavella también estuvo vinculada a instituciones como Boca Juniors y San Lorenzo, aunque aquella experiencia en Mandiyú quedó marcada por la particular combinación de su viaje, la presencia de Maradona y el penal convertido ante el arquero de la Selección.