
“Es mucho más práctico para Argentina sacarlos por el Pacífico”. Fernanda Soza gerente general de AmCham Chile se refiere a los minerales de los proyectos cordilleranos argentinos.
“Es mucho más práctico para Argentina sacarlos por el Pacífico”. Fernanda Soza gerente general de AmCham Chile se refiere a los minerales de los proyectos cordilleranos argentinos. Su propuesta reúne dos necesidades de esos emprendimientos: el agua para operar y la logística para exportar. Y una oportunidad de negocios para Chile: desarrollar infraestructura con capital de Estados Unidos.“Hay una oportunidad única entre Argentina Chile y Estados Unidos para hacer cosas en conjunto” dijo a Clarín durante un summit sobre inteligencia artificial y soluciones autónomas en minería organizado por la Cámara en Santiago de Chile.El ejemplo que eligió fue el proyecto de cobre Vicuña de BHP y Lundin en San Juan. “Vicuña que es gigantesco que probablemente sea uno de los proyectos más grandes que se vaya a hacer en el mundo necesita agua” afirmó. Y agregó: “El agua probablemente va a venir del Pacífico no del Atlántico”.La provisión desde el mar y la desalinización forman parte de la experiencia que Chile podría aportar con respaldo financiero estadounidense para las conducciones de agua y caminos según Soza. “Ahí se da una oportunidad para trabajar en conjunto entre Chile y Argentina única” sostuvo. A la infraestructura sumó los servicios y la formación de trabajadores. “Chile tiene muchos más proveedores mineros que Argentina” señaló. También planteó que esa experiencia podría ayudar a capacitar personal argentino.La cámara busca aprovechar una relación comercial consolidada con Washington. Soza destacó el tratado de libre comercio vigente desde hace más de veinte años y el acuerdo para evitar la doble tributación. Al comparar esa posición con Argentina sostuvo: “El ya tener un tratado y tener una relación establecida nos facilita mucho más”. Además destacó que en Chile "tenemos reglas claras”.El 17 de abril ambos países firmaron un memorándum sobre minerales críticos y tierras raras que contempla la cooperación y prevé la búsqueda de mecanismos de financiamiento con participación privada. También Soza mencionó a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) como una posible vía para impulsar proyectos mineros puertos e infraestructura crítica. La búsqueda de capital sin embargo abrió una discusión política sobre qué compromisos asumir y qué obtener a cambio. La Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó por 71 votos contra 57 y ocho abstenciones una resolución que pide al Ejecutivo que al negociar con Estados Unidos preserve la libertad de decidir a quién vender sus minerales y a qué precio. La resolución rechaza compromisos que den prioridad a compradores estadounidenses fijen precios regulados o limiten las ventas a otros mercados especialmente China y reclama transferencia tecnológica participación de empresas y trabajadores chilenos y reinversión de parte de las ganancias en investigación con proveedores y universidades nacionales. El texto cita el acuerdo argentino-estadounidense de febrero como antecedente. La charla de Soza con Clarín fue a fines de septiembre antes de ese pronunciamiento. Sobre la posibilidad de profundizar el vínculo con Estados Unidos y mantener los negocios con China había sostenido: “No hay ningún conflicto entre ambas cosas. Chile necesita vender a más de un país".La relación con las dos potencias tiene un peso concreto. Entre enero y mayo de 2026 China recibió el 34% de todas las exportaciones chilenas de bienes y Estados Unidos el 17% según la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales. En 2025 Chile exportó cobre por US$53.691 millones el 162% de las ventas mundiales del metal en sus distintos formatos.