La mujer dio detalles del ataque que sufrió su hija en Misiones cuando iba a comprar al kiosco de su abuela en el barrio Aeroclub y contó cómo está ella tras el hecho.
Todavía horrorizada y con bronca, habló la mamá de D., la nena de 7 años a la que un adolescente de 17 años intentó secuestrar y abusar en Campo Grande, y dio detalles del momento en que se dio cuenta de lo que sucedía con su hija.
“Vamos de a poquito. Estos días están siendo muy difíciles para nosotros. Esos treinta segundos bastaron para traumarla de por vida”, expresó Micaela en diálogo con TN.
Según relató la mujer, la nena quiere estar acompañada en cualquier circunstancia porque tiene miedo de que vuelva a pasar: “No consigue ir al baño solita, no quiere dormir sola y voy con ella. Tampoco quiere comer si no estoy a su lado. Me pide todos los días ‘mami, ora por mí’. Incluso, dentro de casa cuando va a buscar un vaso de agua, me dice ‘mami, mírame que tengo miedo’. Si no estoy al lado de ella se desespera, no se siente segura".
Micaela contó que “era la primera vez que ella salía sola”. “Siempre van entre dos o los cuatro juntos a la casa de mi mamá, que tiene un kiosco. El viernes, iban a buscar unas masitas. Mandé a la más grande con ella, pero no me di cuenta que se quedó y se fue la otra sola”, sostuvo.
Las imágenes muestran que, al momento del hecho, la calle estaba prácticamente desierta. La nena había caminado unos 20 metros desde su casa cuando el acusado la alcanzó, la saludó y la acompañó unos pasos.
Luego ambos desaparecieron del campo de visión de la cámara, hasta que segundos después se observa al joven regresar con la chiquita en brazos e ingresar a un terreno con malezas, donde forcejearon.
Ella logró pedir auxilio pese a que el agresor le tapaba la boca. Ese grito fue clave para evitar lo peor: “Yo en un primer momento me senté en la cama, le dije a mi esposo que era ella. Cuando nos miramos, volvimos a escuchar y sentimos como que se había asustado de algo, y ahí salimos corriendo”.
La madre, en un primer momento, creyó que la nena había sido atacada por unos perros que andaban desde el día anterior merodeando por la zona. Pero nunca se imaginó lo que estaba sucediendo en realidad. “Siempre fue seguro para los chicos este lugar. Siempre se juntaban todos los niños de la cuadra a jugar con la bicicleta ahí y yo los miraba de acá, porque justo vivo en la esquina y se ve todas las cuadras”.
Después de los gritos, el papá salió desesperado a buscarla y se guió por lo que escuchaba mientras se acercaba a los pastizales. Allí se topó con el agresor, que intentaba convencer a la nena de que se callara y al notar su presencia, la soltó y escapó corriendo.
“Me dijo que me quería violar, que si gritaba me iba a hincar con el cuchillo que tenía en el bolsillo”, manifestó la nena a su mamá una vez que estuvo a resguardo. También le contó que el acusado le había preguntado el nombre de la mujer y afirmó que la conocía. “Lo he visto dos veces por el barrio, pero nunca hablé con él”, confirmó.
En Misiones, este lunes entraron en el receso por las vacaciones de invierno, algo que ayudará a la pequeña D. a transitar el aberrante episodio que vivió. “Vamos a ver cómo reacciona cuando tenga que volver a clases”, cerró la mamá.
Tras la denuncia realizada por el padre de la víctima y la viralización de imágenes que permitieron identificar al sospechoso, la Policía montó un operativo para localizarlo. Horas más tarde, el joven fue detenido y quedó a disposición de la Justicia.
De manera preventiva, el Juzgado Correccional y de Menores de Oberá caratuló la causa como “abuso sexual simple gravemente ultrajante agravado por el uso de arma”, mientras avanza la investigación para esclarecer las circunstancias del hecho.