
"Hay para rato", dijeron voces de la Iglesia Católica sobre los demorados trabajos en el principal templo de la ciudad. Fieles expresaron su malestar por unas patronales al "aire libre" y en "un galpón". Las tareas tenían como plazo diciembre de 2025.
"Hay para rato", dijeron voces de la Iglesia Católica sobre los demorados trabajos en el principal templo de la ciudad. Fieles expresaron su malestar por unas patronales al "aire libre" y en "un galpón". Las tareas tenían como plazo diciembre de 2025.
Hace un año y cuatro meses, uno de los principales templos católicos y puntos turísticos de la ciudad de Corrientes permanece cerrado por "trabajos de remodelación" en sus interiores. Durante las fiestas patronales de Nuestra Señora del Rosario, las visitas a la imagen debieron trasladarse a un "galpón" improvisado por calle San Lorenzo y la misa central se dio en el atrio de la iglesia.
Luego de acumular una serie de refacciones intermitentes, el templo ingresó, el pasado 3 de junio de 2025, en una etapa de obras que tenían como plazo máximo de conclusión a diciembre de ese mismo año. No obstante, los trabajos se discontinuaron y llegaron a retrasarse seriamente acumulando diez meses extra de espera.
El fastidio de los fieles encontró su punto de ebullición durante la novena y posterior fiesta patronal de Nuestra Señora del Rosario, entre el 28 de septiembre y 7 de octubre. La imagen fue dispuesta en el salón San Pablo (San Lorenzo 1035) para recibir visitas como hace más de un año.
Según manifestaron a diario época fuentes relacionadas con la iglesia, los trabajos se encuentran en la actualidad centrados en la nave y el altar. Sin embargo, luego de las elecciones de agosto de 2025 tomaron un ritmo más cansino y las prioridades del Estado provincial parecen haber cambiado drásticamente.
Más llamativo es que al momento de indagar sobre los motivos de la demora en las obras, prácticamente nadie quiere emitir definiciones o información sobre las causas. "Hay para rato dijo el que estaba comiendo tierra", ilustró con ingenio una voz de la Iglesia vinculada a la Catedral.
"Falta aproximadamente un 50% de los trabajos", deslizó una fuente relacionada al sector de obras públicas de la Provincia. La misma aclaró que esta semana llegaba un reloj para una de las torres y se esperaba avanzar en el altar.
El plan original de obras contemplaba una renovación integral de las instalaciones, que incluían trabajos de pintura, reparación y acondicionamiento del cielorraso, renovación de los pisos y mejoras en el sistema de iluminación. Además, se incorporarían nuevas instalaciones eléctricas y un sistema de audio; mientras que todas las imágenes religiosas serían restauradas para preservar su valor artístico y espiritual.
Pese a los inconvenientes, la comunidad tuvo su fiesta el pasado 7 de octubre. Aunque debieron hacerlo fuera del edificio.
Allí, decenas de fieles simularon "normalidad" y participaron de una misa con la esperanza de recibir el templo en el corto plazo.
Mientras los trabajos continúan sin una fecha cierta de finalización, la Catedral sigue esperando recuperar su actividad habitual y volver a recibir a los fieles y visitantes en su interior. A más de un año del cierre y con una parte importante de tareas todavía pendientes, la incertidumbre se mantiene en torno a un edificio emblemático para la vida religiosa y el patrimonio histórico de Corrientes.
La expectativa de la comunidad es que las refacciones finalmente avancen al ritmo necesario para poner fin a una espera que ya se extendió mucho más de lo previsto.