
El médico neumonólogo Ángel Esteban Piacenza explicó a Canal 5TV que el tamaño y las características de la lesión son factores importantes para evaluar su naturaleza. La intervención y la recuperación también generan interrogantes sobre la gira sudamericana prevista para noviembre, aunque todavía no hay certezas sobre posibles cambios en la agenda papal.
Lunes 12 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 22:44hs. del 12-10-2026
El papa León XIV será sometido este miércoles en el Hospital Gemelli de Roma a una intervención quirúrgica por un nódulo pulmonar, una situación que abrió interrogantes sobre su recuperación y la posibilidad de que realice la visita a Sudamérica prevista para noviembre. En diálogo con Canal 5TV, el doctor Ángel Esteban Piacenza, especialista en neumonología y jefe del Servicio de Terapia Intensiva del Instituto de Cardiología de Corrientes, explicó qué aspectos médicos se tienen en cuenta ante este tipo de lesiones y cuáles son los tiempos habituales de recuperación.
Según trascendió, el nódulo tendría un tamaño de tres milímetros. Piacenza aclaró que el tamaño es uno de los factores que se evalúan para determinar si una lesión puede ser benigna o maligna, aunque no permite establecer un diagnóstico por sí solo.
“De todos los nódulos pulmonares, entre un 5 y un 10% son malignos y el resto son benignos, o sea, las chances estadísticas de que sea benigno son mucho mayores”, señaló el especialista.
El médico también explicó que se deben considerar otros elementos, como los antecedentes de tabaquismo, la edad del paciente y las características que se observan en los estudios por imágenes. Entre ellas, mencionó la forma de los bordes, la homogeneidad y la presencia de calcificaciones.
En ese sentido, sostuvo que, con los datos difundidos hasta el momento, la lesión parecería presentar características de benignidad. Sin embargo, remarcó que para establecer su naturaleza es necesario contar con la evaluación médica correspondiente.
¿Cómo se trata un nódulo pulmonar?
Piacenza explicó que, cuando un nódulo presenta características compatibles con una lesión benigna, una de las alternativas habituales es realizar un seguimiento mediante tomografías para observar si cambia de tamaño o de aspecto.
“En general, lo que se hace es un seguimiento tomográfico, un seguimiento por imágenes donde uno dice: vamos a repetir la imagen dentro de tres meses, a ver si hubo un cambio, si creció, si cambió las características”, detalló.
Por eso, el especialista señaló que la decisión de avanzar directamente con una cirugía le genera interrogantes desde el punto de vista médico, considerando la información disponible sobre el tamaño de la lesión.
También aclaró que no existe un medicamento específico para eliminar un nódulo pulmonar. El abordaje depende de su origen y del diagnóstico definitivo: algunas lesiones benignas no requieren tratamiento, mientras que otras pueden necesitar estudios y terapias específicas.
Cuánto puede durar la recuperación
Otro cuestión ue el tiempo que podría demandar la recuperación del Pontífice, de 71 años, en caso de que la intervención se desarrolle sin complicaciones.
Piacenza explicó que algunas cirugías torácicas pueden realizarse mediante videotoracoscopía, una técnica mínimamente invasiva que utiliza pequeñas incisiones para introducir una cámara e instrumental quirúrgico, sin necesidad de abrir ampliamente el tórax.
“En una semana el paciente puede estar en condiciones de moverse sin problema, de caminar, de hacer actividad, yo le diría prácticamente normal”, indicó el médico, al referirse a los tiempos que pueden observarse después de este tipo de procedimientos.
No obstante, advirtió que la recuperación depende de cada paciente y que estas intervenciones no están exentas de complicaciones, entre ellas hemorragias e infecciones.
“Unas tres semanas es un período suficiente de recuperación”, estimó Piacenza en el escenario de una evolución favorable, aunque aclaró que la recuperación física no es el único aspecto que debe considerarse para retomar una agenda exigente.
El itinerario previsto contempla numerosos desplazamientos en avión y por tierra, una dinámica que podría resultar exigente durante el período posterior a una cirugía.
Para Piacenza, si la recuperación transcurre sin inconvenientes, los tiempos podrían resultar compatibles con el viaje. Sin embargo, señaló que las posibles complicaciones y el resultado de la intervención son variables que deben tenerse en cuenta.
“El problema podría plantearse” si el diagnóstico definitivo determinara que el nódulo requiere estudios o tratamientos adicionales, explicó.
El especialista también indicó que haber vivido en zonas de altura no representa necesariamente una ventaja para la recuperación pulmonar. Por el contrario, recordó que la altura puede reducir la disponibilidad de oxígeno y generar dificultades en personas con enfermedades respiratorias.