
El hidrólogo del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús, explicó en diálogo con LT7 que las constantes precipitaciones en la cuenca alta y los suelos
El hidrólogo del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús, explicó en diálogo con LT7 que las constantes precipitaciones en la cuenca alta y los suelos saturados impulsan una onda de crecida que alcanzará valores de entre 7,00 y 7,10 metros en la capital correntina durante la próxima semana.
En declaraciones a Radio LT7, el ingeniero Juan Borús, especialista del Instituto Nacional del Agua (INA), detalló el escenario hidrológico y la evolución esperada para los próximos días. "Desde la segunda semana de julio estamos teniendo la señal ya instalada sobre la Cuenca del Plata", señaló el hidrólogo, precisando que la acumulación de precipitaciones sobre suelos saturados detonó el repunte actual del caudal.
Respecto a los volúmenes de agua en tránsito, Borús precisó que la represa de Itaipú se encuentra erogando cerca de 17.000 metros cúbicos por segundo, a los que se suma el importante aporte del río Iguazú, que llegó a registrar picos de hasta 14.000 m³/s. Todo ese caudal configura la masa de agua que desciende hacia el tramo medio del río Paraná.
En relación con el impacto previsto para Corrientes Capital, el técnico anticipó un ascenso veloz respecto de los 5,35 metros registrados en la escala local. "Rápidamente tendremos un ascenso significativo, de tal manera que posiblemente el martes de la semana que viene o durante la semana alcancemos el máximo esperado, del orden de los 7 metros a 7,10 metros", afirmó Borús. Dichos valores situarán al cauce por encima del nivel de alerta (6,50 metros) y muy cercano a la cota de evacuación.
El especialista remarcó que las consecuencias de este repunte se sentirán con especial severidad en las áreas rurales circundantes y en las zonas insulares o más bajas. Además, recordó que la tendencia climática consensuada para Corrientes proyecta lluvias por encima de lo normal para lo que resta de octubre, noviembre y diciembre.
En cuanto al comportamiento futuro del río, Borús aclaró que no se espera en principio un pico extraordinario en altura, sino un fenómeno caracterizado por la permanencia del agua en niveles elevados. "Lo que es esperable en principio es que las lluvias futuras no alcancen la magnitud como para producir un sobrepico o una situación más grave, sino que el efecto sea retrasar el retorno a valores más normales, haciendo una onda de crecida más gruesa", explicó el ingeniero.
Por su parte, el río Uruguay mantiene una condición crítica similar debido a la saturación de los suelos en sus cuencas alta y media. Borús indicó que en Paso de los Libres los niveles superan por unos 70 centímetros la marca de evacuación, estimándose que permanecerán oscilando en esa franja durante algunos días antes de iniciar una lenta normalización.
Finalmente, el hidrólogo se refirió a las modificaciones locales experimentadas en el lecho del Paraná a la altura de la capital correntina tras los años de prolongada bajante. "Si las alturas están siendo modificadas por un efecto local, eso hay que tenerlo en cuenta y lo estamos teniendo en cuenta; hay que ver qué pasa a lo largo de esta crecida", concluyó Borús sobre las variaciones morfológicas que atraviesa el río frente a la costa correntina.