
Andrés Solís, dueño del comercio ubicado sobre calle Resoagli al 2800, desmintió versiones malintencionadas en redes sociales, relató cómo auxilió a Gabr
Andrés Solís, dueño del comercio ubicado sobre calle Resoagli al 2800, desmintió versiones malintencionadas en redes sociales, relató cómo auxilió a Gabriel Falcón tras recibir él mismo un golpe de gomera y denunció la impunidad con la que operan las patotas a una cuadra y media de la Comisaría 8ª.
En un testimonio exclusivo brindado al cronista de exteriores Roberto Ojeda para Radio LT7, Andrés Solís, propietario de la casa de comidas ubicada sobre la calle Resoagli al 2800 en el barrio Laguna Seca, rompió el silencio tras el salvaje asalto piraña que sufrió el repartidor Gabriel Falcón en la vereda de su negocio. El comerciante estuvo acompañado por la propia víctima, quien acababa de regresar de realizarse estudios médicos pero se encontraba imposibilitada de hablar debido a las graves lesiones sufridas en la dentadura tras recibir un proyectil de gomera a corta distancia.
Solís aprovechó la oportunidad para aclarar enfáticamente acusaciones falsas que circularon en redes sociales, donde usuarios escracharon la fachada de su local y lo acusaban de supuesta complicidad con los delincuentes. "Yo trabajo con las aplicaciones de delivery; Gabriel vino a buscar un pedido de mi tienda y esperó unos diez minutos afuera. En menos de dos minutos sufrió un ataque piraña de chicos que vinieron a matarlo", remarcó el emprendedor, explicando que al escuchar los gritos salió desde la cocina para defenderlo y recibió un impacto de proyectil en la pierna que le provocó un severo moretón.
Asimismo, el comerciante denunció el desamparo constante que sufren los vecinos y trabajadores del barrio a pesar de la cercanía con la dependencia policial. "Estamos a una cuadra y media de la Comisaría 8ª y esto ya es zona liberada; lo único que pedimos es que nos dejen laburar y que haya más presencia y patrullaje policial", expresó con indignación Solís, agregando que al revisar los registros fílmicos comprobó que los agresores son los mismos menores que suelen deambular armados con gomeras, tantear puertas y romper vidrios de viviendas y comercios de forma impune. Además, cuestionó la demora de casi una hora de la ambulancia para asistir a la víctima mientras se desangraba en el lugar.
Por último, el dueño del local destacó la inmensa respuesta solidaria de la comunidad correntina para colaborar con el joven estudiante de Ingeniería. Solís recordó que desde el primer instante le ofreció su propia bicicleta y caja térmica para que pueda volver a trabajar cuando se recupere, e informó que gracias a la ayuda de los vecinos y oyentes, Gabriel ya cuenta con atención odontológica gratuita, medicamentos, apoyo económico e incluso una nueva bicicleta.