
Si bien no se registran evacuados al momento en el Pueblo de la Virgen, el agua ya anegó paradores, borró de la vista las playas e interrumpió el tránsito en un sector de la avenida costera.
Si bien no se registran evacuados al momento en el Pueblo de la Virgen, el agua ya anegó paradores, borró de la vista las playas e interrumpió el tránsito en un sector de la avenida costera. Las autoridades proyectan un ascenso sostenido durante los próximos cinco días e instan a la población a tomar recaudos preventivos.
La crecida extraordinaria del río Paraná continúa su avance implacable sobre las costas correntinas y este martes 13, sitúa al municipio de Itatí en una fase de monitoreo crítico e intensivo. Esto motivó una reunión del Comité de Crisis local con la presencia del director provincial de Defensa Civil, Bruno Lovinson.
El progresivo incremento del caudal —producto de las intensas y persistentes precipitaciones registradas en Brasil y la consecuente apertura de compuertas en la represa hidroeléctrica de Yacyretá— comenzó a erosionar los márgenes urbanos del histórico poblado religioso.
En las primeras horas de este martes, las autoridades locales y provinciales mantuvieron una reunión clave del Comité de Crisis para evaluar el mapa de riesgo y coordinar los protocolos de contingencia. Del encuentro participaron el secretario de Gobierno municipal, Oscar Ruiz Aquino; el director provincial de Defensa Civil, Bruno Lovinson; representantes de la Prefectura Naval Argentina, la Policía de Corrientes, los Bomberos Voluntarios, autoridades del hospital local y referentes del área de Desarrollo Social.
Un primer impacto en la infraestructura
En diálogo con EL LIBERTADOR, el secretario de Gobierno, Oscar Ruiz Aquino, brindó precisiones sobre el escenario que atraviesa la localidad.
«El camino de la costanera, en una parte, ya cortó», confirmó el funcionario respecto a la interrupción de la circulación en la Costanera del IV Centenario, producto del avance del agua sobre la infraestructura urbana. Asimismo, la crecida tapó de forma completa las playas y anegó paradores de la franja costera.
A pesar de la velocidad del repunte fluvial, Ruiz Aquino llevó tranquilidad a la comunidad al precisar que hasta el momento no hay familias evacuadas ni autoevacuadas en la jurisdicción itateña. No obstante, aclaró que la conformación del Comité de Crisis busca anticiparse a los peores escenarios, entendiendo que el fenómeno climático del Niño recién comienza a manifestar su impacto pleno y se extenderá durante varios meses en toda la cuenca.
Proyecciones hidrológicas: un pico que podría rozar registros de 1992
El panorama meteorológico e hidrológico dista de ser alentador a corto plazo. Las previsiones oficiales -analizadas en la reunión-, anticipan que el río Paraná mantendrá una tendencia creciente sostenida en los puertos correntinos durante al menos los próximos cinco días.
El dato de mayor preocupación para el Comité de Crisis radica en la llegada de la onda de crecida extraordinaria prevista para el fin de semana. Los modelos estiman que este pico superará el nivel alcanzado en la creciente de 2023 y podría acercarse a los valores históricos registrados durante la histórica inundación de 1992.
Según el reporte hidrométrico oficial de la Prefectura Naval Argentina, la altura del Paraná en el puerto de Itatí se ubicó en los 6,07 metros en la mañana de hoy y mantiene la condición de «crece». Cabe recordar que la línea de alerta para esta estación está fijada en los 6,80 metros, mientras que el umbral de evacuación se sitúa en los 7,50 metros.
Recomendaciones y prevención en las aguas
Desde la Prefectura Naval Argentina ratificaron que, si bien la navegación comercial y deportiva continúa habilitada en la zona, se deben extremar al máximo las medidas de precaución debido a la abundante presencia de camalotales, ramas y restos de vegetación arrastrados por la fuerza de la corriente.
Las autoridades locales insistieron en que la población se mantenga informada exclusivamente a través de los canales oficiales y acate de inmediato las indicaciones de las fuerzas de seguridad e instituciones de asistencia ante la eventual necesidad de evacuaciones preventivas durante las próximas 48 y 72 horas.