
La medida busca prevenir riesgos ante el extraordinario volumen de agua. Las autoridades mantienen inspecciones para evaluar el estado de la infraestructura.
La medida busca prevenir riesgos ante el extraordinario volumen de agua. Las autoridades mantienen inspecciones para evaluar el estado de la infraestructura.
Las autoridades del Parque Nacional do Iguaçu, en Brasil, comenzaron este martes 13 de octubre el desmontaje de las barandas de protección de las pasarelas de la Garganta del Diablo, como medida preventiva ante la crecida extraordinaria del río Iguazú y el elevado caudal que atraviesa el sector.
La decisión se suma al cierre preventivo de la pasarela principal del lado brasileño, dispuesto debido al incremento del flujo de agua, que representa un riesgo para la infraestructura y la circulación de visitantes. El ambientalista Luis Martínez atribuye la crecida al desmonte cercano al lugar.
Ante esta situación, las autoridades realizarán inspecciones continuas durante la jornada para determinar el impacto de la crecida sobre las pasarelas y los accesos del área protegida.