
Ambas instituciones anunciaron un espacio permanente para analizar y proponer cambios. La iniciativa surge tras los recientes conflictos que mantuvieron con la AFA.
Ambas instituciones anunciaron un espacio permanente para analizar y proponer cambios. La iniciativa surge tras los recientes conflictos que mantuvieron con la AFA.
Este martes, las dirigencias de River Plate y Estudiantes de La Plata mantuvieron una primera reunión oficial para establecer una mesa permanente de trabajo. A través de un comunicado conjunto difundido en sus redes sociales, ambas instituciones confirmaron esta alianza estratégica con el objetivo principal de elaborar propuestas dirigidas al desarrollo y la mejora del fútbol argentino, marcando una postura firme tras los fuertes enfrentamientos que ambos clubes mantuvieron recientemente con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El propósito central de este sorpresivo encuentro, según detallaron las instituciones, es comenzar a realizar "una agenda común de análisis, intercambio de ideas y elaboración de propuestas para contribuir al desarrollo y la mejora del fútbol argentino". Durante la jornada, compartieron documentos, diagnósticos y distintas perspectivas sobre los principales desafíos que atraviesa el deporte a nivel nacional.
En el mismo escrito, tanto River como Estudiantes destacaron que comparten la profunda convicción de que los clubes son los protagonistas centrales y, por lo tanto, "tienen la responsabilidad de contribuir activamente a su fortalecimiento" y de generar ámbitos de discusión a largo plazo para pensar colectivamente el futuro.
Esta unión no es casual, ya que agrupa a dos de las instituciones más distanciadas de la actual conducción de la AFA. Por el lado de River, el quiebre se hizo evidente en marzo de 2026, cuando el club se retiró temporalmente del Comité Ejecutivo tras denunciar falta de garantías y manejos poco claros. Aunque la dirigencia regresó tiempo después, lo hizo con un proyecto de reorganización que "exige de forma tajante un torneo de 20 equipos, con descensos firmes, reglas estables, calendarios lógicos y transparencia en los arbitrajes".
En la vereda del club platense, el conflicto estalló cuando su presidente, Juan Sebastián Verón, impulsó un modelo de gestión inspirado en Europa y una apertura hacia los capitales privados, idea que chocó de frente con el rechazo absoluto de la estructura tradicional de la calle Viamonte. El malestar de Estudiantes escaló a tal punto que su plantel decidió darle la espalda al equipo de Rosario Central —declarado campeón anual por resolución de la AFA— en modo de protesta, sumado a las quejas por los polémicos arbitrajes que sufrieron en la final de la Supercopa internacional.