
El médico oncólogo Rubén Kowalyszyn habló con Sudamericana, donde analizó la intervención quirúrgica a la que fue sometido el Pontífice y señaló que el tamaño del tumor, el compromiso de los ganglios y los resultados de los estudios serán determinantes para conocer su evolución. También explicó que, en algunos casos, la cirugía puede ser suficiente.
Martes 13 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 19:14hs. del 13-10-2026
El médico oncólogo Rubén Kowalyszyn explicó que la recuperación del papa León XIV, intervenido quirúrgicamente este martes en Roma por un tumor maligno de pulmón, dependerá de las características de la lesión y de los resultados de los estudios posteriores a la operación.
En contacto con Radio Sudamericana, el especialista señaló que el tamaño del tumor, la posible afectación de los ganglios y la presencia de metástasis son factores centrales para determinar si necesita tratamientos adicionales. “Si el diagnóstico es de un tamaño tumoral menor de un centímetro, las chances de curación son altísimas”, sostuvo Kowalyszyn al explicar cómo influye la detección temprana en el pronóstico de un cáncer de pulmón.
El especialista aclaró que todavía faltan datos clínicos para establecer con precisión la situación del pontífice. “El problema es que estamos teniendo poca información para poder definir totalmente esto”, advirtió durante la entrevista.
Qué se sabe sobre la intervención
Según explicó el oncólogo a partir de la información difundida sobre el caso, al Papa le realizaron una lobectomía, una cirugía que consiste en extirpar uno de los lóbulos del pulmón. En este caso, se habría retirado el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Kowalyszyn señaló que la intervención habría sido más amplia que la biopsia inicialmente prevista. Sin embargo, remarcó que no se conoce con certeza el tamaño de la lesión ni todos los resultados necesarios para determinar el alcance de la enfermedad. “Si es maligno, interesa el tamaño del tumor, el compromiso de los ganglios y si no hay metástasis a distancia”, explicó.
El médico indicó que, habitualmente, el diagnóstico se completa con una biopsia y estudios de estadificación, que permiten determinar si el tumor permanece localizado o si se extendió a otras partes del organismo.
Cuando la enfermedad está limitada al pulmón y no hay compromiso ganglionar, la cirugía puede ser el tratamiento indicado. En cambio, si el tumor es más grande o existen otros factores de riesgo, el equipo médico puede evaluar terapias complementarias. “Si el tamaño del tumor empieza a crecer, los ganglios pueden estar comprometidos, o hay enfermedades a distancia, ya la estrategia terapéutica es completamente diferente”, afirmó.
La posibilidad de otros tratamientos
Kowalyszyn explicó que, según las características del tumor, el tratamiento posterior a la cirugía puede incluir medicamentos específicos, quimioterapia u otras estrategias terapéuticas.
En ese sentido, destacó que el tamaño de la lesión es un elemento importante, aunque no el único. También deben evaluarse la extensión de la enfermedad y determinados biomarcadores, que aportan información sobre las características biológicas del tumor y ayudan a orientar las decisiones médicas.
El oncólogo sostuvo que, cuando un cáncer de pulmón se detecta en una etapa temprana, las posibilidades de curación pueden ser elevadas. No obstante, aclaró que no es posible trasladar esa conclusión al caso del Papa sin contar con los resultados clínicos completos.
Cuánto puede llevar la recuperación
El especialista también se refirió al tiempo de recuperación después de una lobectomía. Explicó que, aunque la evolución depende de cada paciente y de la aparición de complicaciones, este tipo de cirugía puede generar dolor torácico y molestias que persisten durante varias semanas. “En general, después uno espera que. por lo menos hayan pasado entre 20 y 30 días y se sienten todavía con molestias, con dolor torácico”, señaló.
Por ese motivo, consideró que la posibilidad de realizar viajes extensos y cumplir una agenda exigente debe evaluarse de acuerdo con la evolución clínica de cada persona. La recuperación no depende únicamente del resultado inmediato de la operación, sino también de la tolerancia al esfuerzo y de la ausencia de complicaciones.
La importancia de la detección temprana
Kowalyszyn también explicó que existen recomendaciones de detección temprana para personas con antecedentes de tabaquismo. Según indicó, en determinados grupos de riesgo se utiliza una tomografía de tórax de baja dosis para buscar lesiones antes de que provoquen síntomas.
El médico recordó que no todos los tumores pulmonares están relacionados con el consumo de tabaco y que algunas lesiones se asocian con alteraciones genéticas específicas.