
El economista analizó la desaceleración de precios registrada por el INDEC, advirtió sobre las consecuencias del fuerte apretón monetario en el consumo y alertó que el Gobierno nacional debe priorizar la reactivación para evitar una recesión más profunda.
Tras conocerse el índice de inflación de junio que se ubicó en el 1,9%, el economista Rubén Kriskovich analizó el escenario financiero en diálogo con Radio Sudamericana. El especialista explicó que la desaceleración de los precios responde directamente a un fuerte apretón monetario aplicado por el Gobierno, señalando que entre julio de 2025 y la actualidad la base monetaria apenas creció un 7% frente a una inflación del 31% en el mismo período. Según su visión, este escenario genera una notable falta de dinero circulante en la calle que termina por enfriar el consumo en todos los niveles.
“Si dividimos en tres partes el Gobierno de Milei desde diciembre 2023 hasta junio de 2026, arrancó con 10 mil millones de base monetario hoy tiene 45 mil millones es decir que subió un 349%, depende de cómo lo mires es favorable o no. Ahora unimos este dato con el de inflación empezó con un índice de precios de 3500 y hoy el índice es de 11826, te da un crecimiento de 234% que la base monetaria creció neta un 54%. Si dividimos desde julio hasta diciembre, la base monetaria estaba cerca del 295% y el índice de precio 155% eso te da un 90% de crecimiento. Eso significa más plata en la calle y eso se vio esa plata a través de los créditos”
Kriskovich advirtió sobre el duro costo social y productivo que conlleva esta estrategia antiinflacionaria en el corto plazo. "Se festeja este 1,9% sí, pero hay que ver qué está haciendo el Gobierno o ver cuánto nos está costando a los argentinos, y nos cuesta la actividad económica con locales vacíos; para bajar la inflación lo que hace es resignar actividad económica", remarcó el analista. Asimismo, detalló que el salario formal corre constantemente por detrás de los precios y que las ventas en supermercados, autoservicios y kioscos registran una franca caída.
“Cuando pierden las elecciones de medio término, hacen el famoso apretón monetario, y en julio de 2025 la base era de 42 mil millones y ahora es de 45 mil millones, es decir que creció un 7%, pero la inflación creció un 31%, es decir, hay un poco más de plata pero que compra muy poco en términos reales no hay plata en las calles y sin menos dinero la economía se enfría”, señaló.
El economista también manifestó su preocupación por la demora en la implementación de medidas que incentiven una reactivación genuina a través del crédito bancario. Explicó que el retiro del Estado del mercado de créditos por el superávit fiscal dejó a los bancos con fondos que intentan volcar a la calle, pero las tasas activas para personas físicas aún no bajan del 70%. Frente a esto, Kriskovich cuestionó que el Ejecutivo nacional se muestre dubitativo en su rumbo y se olvide de aplicar la herramienta fiscal, ya que hasta el momento no se ha registrado ninguna baja impositiva de importancia.
Para finalizar, se refirió al obsoleto sistema de coparticipación federal y anticipó que la tendencia inflacionaria seguirá a la baja en los próximos meses debido a la caída de la demanda y la necesidad de ahorro de las familias. No obstante, concluyó con una fuerte advertencia para la gestión central respecto al rumbo del país. "El Gobierno tiene que ser inteligente, debe resignar el objetivo de la inflación y ocuparse de la economía porque vamos a llegar a una inflación cero pero con una economía destruida", sentenció Kriskovich.