
La histórica banda rosarina se presenta el sábado 17 en Luzbelito, junto a V.I.D.A. En diálogo con diario época, Guillermo Tagliarini repasa los orígenes del grupo, su manera de componer y las expectativas por el regreso a la provincia.
La histórica banda rosarina se presenta el sábado 17 en Luzbelito, junto a V.I.D.A. En diálogo con diario época, Guillermo Tagliarini repasa los orígenes del grupo, su manera de componer y las expectativas por el regreso a la provincia.
Corrientes recibirá el sábado 17 de octubre una noche de rock de altos voltajes en Luzbelito (avenida Pujol 2011), con la presentación de Bulldog, una de las bandas más reconocidas y persistentes del rock rosarino, y V. I. D. A., proyecto de death metal melódico cuyo nombre responde al acrónimo de Víctimas Inocentes De Argentina. La cita promete combinar la potencia de dos propuestas nacionales con la energía de un público que, según los propios músicos, se distingue por su expresividad y compromiso.
La entrada general tendrá un valor de $40.000, mientras que existe una promoción de dos entradas por $70.000. Para Bulldog, el regreso a Corrientes representa más que una fecha más en la agenda: es la posibilidad de reencontrarse con una audiencia que la banda recuerda con especial cariño y de compartir canciones que atraviesan una trayectoria iniciada hace más de tres décadas.
Una historia que empezó en Rosario
Bulldog nació en 1990, en Rosario, y su nombre tiene una doble raíz cultural: por un lado, la canción "Hey Bulldog" de Los Beatles; por otro, una cadena de Ámsterdam que fue pionera en permitir y comercializar cannabis. Esas dos referencias marcaron el punto de partida de un proyecto que con el tiempo se convirtió en una referencia del rock argentino.
La formación actual está integrada por Hernán Mantoani en voz y guitarra, Ramiro España en bajo y Guillermo Tagliarini en guitarra. Desde 2006, Adrián Gómez ocupa el lugar de baterista, tras reemplazar a Bebe Gindre. A lo largo de su camino, la banda editó 15 discos oficiales y, en la actualidad, se encuentra finalizando el registro de nuevas canciones que pronto verán la luz.
En conversación con diario época, Tagliarini explicó que el sonido de Bulldog se construye sobre una base de rock clásico de los años 70 proveniente tanto de Reino Unido como de Estados Unidos, pero atravesada por la identidad del rock nacional. "Desde esa génesis fuimos creciendo y consolidando nuestro propio idioma musical, a base de mucha info, cultura, giras y una mente abierta a la hora de componer", señaló el guitarrista.
Para Bulldog, la inspiración no aparece en un lugar fijo: se alimenta de los años de giras, de los paisajes del país y del extranjero, de las vivencias cotidianas y de los desafíos que impone la vida misma. La composición, además, es una tarea colectiva: todos los integrantes aportan material para la banda.
"La inspiración viene de tantos años en gira, por todo el país y por tantos otros, lo cotidiano combinado con vivencias siempre ligadas a la música, el desafío que implica la vida misma. Y todos componemos para la banda", afirmó Tagliarini.
Esa mirada explica también la longevidad del grupo. Bulldog no concibe su carrera como una acumulación de logros cerrados, sino como un proceso permanente de creación y aprendizaje. "Los sueños los venimos construyendo y ejecutando desde esos primeros ensayos; nunca imaginamos una carrera de semejantes características, estar proactivos durante tanto tiempo y, al mismo tiempo, sintiendo que aún no hemos hecho absolutamente nada", reflexionó el músico.
El rock como forma de vida
Cuando se les pregunta qué significa el rock, la respuesta de Bulldog no se limita a lo musical. Para la banda, es una manera de canalizar pensamientos, emociones y desencantos; una forma de existencia asumida desde la adolescencia y sostenida hasta hoy.
"El rock es nuestra descarga a tierra, nuestra manera de manifestar lo que pensamos, nuestro escape a tanta desilusión que arrastra la humanidad desde siempre, una forma de vida que sin dudas acogimos desde adolescentes y que al día de hoy nos mantiene vivos y con ganas de seguir en esto", expresó Tagliarini.
Esa convicción también se refleja en su relación con la profesión. Vivir de la música no fue un camino sencillo, pero la constancia y la autogestión fueron claves para sostener el proyecto durante tantos años.
"La banda pudo dedicarse a la música, claramente, por algo hace tanto que estamos en el ruedo. Por supuesto que hay momentos álgidos y otros más opacos.
Pero de eso se trata, de la constancia y ser consecuentes con lo que amamos. Nadie te va a regalar nada, nadie te va a dejar el camino libre, todo depende de vos", afirmó el guitarrista.
Bulldog vuelve a Corrientes consciente de que pasó tiempo desde su última presentación en la provincia. Por eso, la expectativa es alta: la banda quiere compartir su repertorio, repasar su historia sobre el escenario y celebrar una noche de rock junto al público local.
"Corrientes es una provincia con mucha historia y cultura y justamente eso es lo que vamos a buscar el próximo 17 de octubre. Somos conscientes de que hace rato no estamos por allí, que es una gran oportunidad para llevar nuestras canciones y compartir con toda la gente del palo. El público litoraleño es muy expresivo y un público increíble", sostuvo Tagliarini.
La banda también dejó abierta la puerta a futuros regresos. "Ojalá así sea y pasar más seguido por Corrientes, ese es el objetivo primordial. Un saludo afectuoso de parte de Bulldog, gracias por el apoyo y nos vemos muy pronto, amigos", cerró el músico.
El sábado 17, Luzbelito será el punto de encuentro para una velada que promete riffs contundentes, canciones con historia y la energía de dos bandas que entienden el escenario como un espacio de resistencia, celebración y encuentro.