
El pontífice permanece internado en Roma, donde se recupera de una intervención quirúrgica sin complicaciones. Los estudios del tejido extraído serán determinantes para establecer el alcance de la enfermedad y definir los próximos pasos.
El pontífice permanece internado en Roma, donde se recupera de una intervención quirúrgica sin complicaciones. Los estudios del tejido extraído serán determinantes para establecer el alcance de la enfermedad y definir los próximos pasos.
El papa León XIV, de 71 años, fue operado el martes 13 en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma, Italia, para tratar un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer de pulmón. La intervención consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía torácica videoasistida y se desarrolló sin complicaciones, según la información médica difundida por el Vaticano.
La cirugía duró 90 minutos, aunque el tiempo total que el pontífice permaneció en el quirófano fue de aproximadamente tres horas. Tras la operación, su evolución fue favorable y el equipo médico informó que la recuperación posoperatoria avanza dentro de los parámetros esperados.
De acuerdo con el parte médico, León XIV se encuentra lúcido y orientado, ya se levantó de la cama y camina por su habitación. También retomó su alimentación habitual, con desayuno y almuerzo incluidos, y recibió sesiones de fisioterapia respiratoria.
Los análisis de sangre y la radiografía de tórax arrojaron resultados dentro de los valores esperados. Por el momento, no se reportaron complicaciones asociadas con la intervención y la permanencia hospitalaria prevista es de aproximadamente una semana.
Pese a la evolución favorable, todavía resta determinar la extensión de la enfermedad. Para ello, los especialistas analizarán el tejido extraído durante la cirugía y examinarán los ganglios linfáticos con el objetivo de establecer si existen indicios de propagación del cáncer.
Hasta el momento, no se informó el estadio del adenocarcinoma pulmonar ni si el pontífice necesitará tratamientos complementarios, como quimioterapia o inmunoterapia. Esos datos serán fundamentales para evaluar los pasos a seguir una vez que se conozcan los resultados de los estudios.
La información médica fue difundida por el Vaticano. Entre los profesionales mencionados en el seguimiento de la salud del pontífice figuran Luigi Carbone y Stefano Margaritora, mientras que el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, es una de las fuentes institucionales vinculadas con las comunicaciones sobre su evolución.
El adenocarcinoma pulmonar es el tipo más frecuente de cáncer de pulmón. Su pronóstico depende de distintos factores, entre ellos el estadio en el que se detecta, la posible afectación de los ganglios linfáticos y la respuesta al tratamiento.
Según la especialista citada en la información, cuando el cáncer se detecta en etapas tempranas y puede extirparse mediante cirugía, la supervivencia a cinco años se sitúa entre el 80% y el 98%. Entre las referencias médicas mencionadas figuran Stephen Liu, de la Universidad de Georgetown, y Juanita Mora, vocera médica de la American Lung Association.
Sin embargo, ese rango corresponde a una referencia general y no permite establecer un pronóstico individual para León XIV. La falta de información sobre el estadio de su enfermedad impide determinar, por ahora, en qué medida esos datos resultan aplicables a su caso.
Mientras continúa internado en Roma, el pontífice permanece bajo seguimiento médico. La evolución posoperatoria es favorable, aunque los resultados del análisis del tejido extraído y de los ganglios linfáticos serán decisivos para conocer el alcance del cáncer y determinar si necesita otros tratamientos.