
La investigación se inició por presuntas amenazas de un tiroteo realizadas a través de consultas en ChatGPT. Durante los procedimientos, Gendarmería secuestró dispositivos electrónicos y otros elementos que serán analizados.
La investigación se inició por presuntas amenazas de un tiroteo realizadas a través de consultas en ChatGPT. Durante los procedimientos, Gendarmería secuestró dispositivos electrónicos y otros elementos que serán analizados.
Dos jóvenes de 19 y 22 años quedaron bajo prisión domiciliaria preventiva en Chaco luego de una investigación por presuntas amenazas de un tiroteo que motivaron una alerta del FBI. La medida fue dispuesta por la Justicia mientras se busca determinar si existió una planificación concreta detrás de las consultas realizadas a través de ChatGPT y cuál era el alcance de las intenciones de los involucrados.
A partir de la alerta, se llevaron adelante procedimientos en los que intervino Gendarmería Nacional, que secuestró agendas, elementos cortopunzantes y distintos dispositivos electrónicos. El material incautado quedó sujeto al análisis de los investigadores para establecer si contiene información relevante para la causa.
Durante los operativos, los efectivos no encontraron armas de fuego ni explosivos. Este dato forma parte de los elementos que deberá evaluar la Justicia para determinar la gravedad de los hechos denunciados y establecer si existieron preparativos concretos para llevar adelante un ataque.
Según trascendió, los jóvenes sostuvieron que las consultas y los mensajes que originaron la investigación habían sido realizados en tono de broma. Sin embargo, esa explicación deberá ser contrastada con las pruebas reunidas y el contenido de los dispositivos secuestrados.
La investigación busca establecer si las expresiones detectadas representaban una amenaza real o si se trató de manifestaciones sin una intención concreta de llevarlas a cabo. Para ello, los peritajes tecnológicos serán fundamentales a la hora de reconstruir las comunicaciones y determinar el contexto en el que se produjeron.
Mientras avanza la causa, ambos jóvenes permanecen bajo prisión domiciliaria preventiva, una medida que busca garantizar el desarrollo del proceso judicial. La Justicia deberá determinar las responsabilidades correspondientes a partir de las pruebas y de los resultados de las pericias, sin que hasta el momento se haya informado el hallazgo de armas o explosivos vinculados al caso.