
El Látigo, como se lo apodaba, emergió como uno de los juveniles de gran proyección, supo brillar en el Sub-17 y compartió el Sub-20 con Messi, pero un problema físico lo condicionó, se terminó yendo mal del Ciclón y más tarde abandonó el fútbol por otra lesión.
El Látigo, como se lo apodaba, emergió como uno de los juveniles de gran proyección, supo brillar en el Sub-17 y compartió el Sub-20 con Messi, pero un problema físico lo condicionó, se terminó yendo mal del Ciclón y más tarde abandonó el fútbol por otra lesión.
Hernán Peirone parecía destinado a convertirse en una figura del fútbol argentino. Tras destacarse en las inferiores de San Lorenzo, se consagró goleador del Sudamericano Sub 17 de 2003 con cinco tantos y conquistó el título con la Selección Argentina. Su rendimiento aceleró su llegada al plantel profesional del Ciclón, donde debutó antes de cumplir los 18 años.
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El delantero nacido en Villa del Rosario, Córdoba, llegó al Ciclón con 12 años y poco después de su aparición en Primera fue conocido como El Látigo, apodo que le dio el relator Walter Nelson. El joven dejó su huellaal convertirle tres goles tanto a Racing como a Boca. Además, compartió equipo con Lionel Messi en el Sudamericano Sub 20 de 2005. Tiempo después, en diálogo con Olé, recordó a la Pulga por "su humildad, su entrega y su compañerismo, más allá de que hacía lo que quería con la pelota".
Otra de sus anécdotas inolvidables estuvo relacionada con Diego Maradona. Peirone le convirtió un gol a Argentinos Juniors mientras el Diez observaba desde la tribuna, pero no se acercó a pedirle una foto. "Me arrepiento totalmente. Si volviera el tiempo atrás, lo esperaría dos o tres horas hasta que termine. Al menos me vio hacer un gol", reconoció.
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Sin embargo, su carrera dio un vuelco cuando una lesión muscular de la que no supo recuperarse bien le cambió el rumbo. Durante un partido de Copa Libertadores sufrió un desgarro en el posterior y, por intentar regresar antes de tiempo, volvió a lastimarse. El problema derivó en una fibrosis y lo dejó afuera del Mundial Sub 20 que Argentina ganó en 2005. Las molestias y la pérdida de continuidad también afectaron su lugar en San Lorenzo, donde terminó alejándose en medio de diferencias contractuales.
"Cuando se fue el Bambino (Veira), vino otro técnico, trajo los jugadores que le gustaban. Y tuve poca continuidad. Me fueron tapando, uno va perdiendo confianza, ritmo. Y empezamos con problemas contractuales. Me querían bajar el sueldo, me mandaron a entrenar con Cuarta División. Me terminé yendo del club por eso, fue muy triste mi salida. Uno quería devolverle otra cosa, porque nací ahí”, contó.
En 2009, el atacante inhibió al club de Boedo y continuó su recorrido en el exterior, con pasos por Emelec, San Luis de Quillota, Alianza Lima, Unión Temuco, Brasil de Farroupilha y Unión San Felipe. Luego regresó al país para jugar en Estudiantes de Río Cuarto, Unión de Sunchales, Racing de Córdoba y Deportivo Español. En este último equipo sufrió una lesión en el cartílago de la rodilla que terminó alejándolo del profesionalismo.
Sin embargo, Peirone no se desvinculó definitivamente del fútbol. Volvió a jugar en la Liga Independiente de su ciudad natal con Polideportivo de Villa del Rosario y, en 2024, regresó a San Lorenzo para participar en el Senior.
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