
La deuda en pesos logró superar los vencimientos en la última licitación del Tesoro. En Wall Street, los activos argentinos operan mayormente en baja, en una rueda dispar para los mercados internacionales.
La deuda en pesos logró superar los vencimientos en la última licitación del Tesoro. En Wall Street, los activos argentinos operan mayormente en baja, en una rueda dispar para los mercados internacionales.
Los bonos soberanos en dólares caen un 0,7% en promedio y el S&P Merval retrocede un 0,9%, hasta los 2.810.000 puntos, este jueves 15 de octubre, en el mercado financiero argentino. A las 11.20, el riesgo país que mide JP Morgan sube 24 puntos básicos y alcanza las 640 unidades, su nivel más alto desde el 2 de octubre, en una jornada marcada por las bajas de los activos locales y el desempeño dispar de las bolsas internacionales.
Las acciones líderes acumulan pérdidas del 8% en pesos y del 13% en dólares en lo que va de 2026. En Nueva York, donde cotizan los ADR argentinos, predominan las bajas, aunque algunas compañías operan en terreno positivo.
Satellogic encabeza los descensos entre las empresas destacadas, con una caída del 5%, seguida por YPF, que pierde un 1,6%. En contraste, Globant avanza un 8% y Bioceres sube un 4,1%.
En los mercados internacionales, el comportamiento de los principales índices también es dispar. El Dow Jones avanza un 0,5%, mientras que el Nasdaq retrocede un 0,7%. En el mercado de deuda estadounidense, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años cae 14 puntos básicos, hasta el 5,06% anual.
En el segmento energético, el petróleo presenta movimientos contrapuestos. El Brent baja un 1,2% y cotiza a USD 105,10 por barril ante la posibilidad de que Estados Unidos flexibilice algunas restricciones a los petroleros rusos. Por su parte, el WTI sube un 1,3%, hasta los USD 96,30 por barril, impulsado por las expectativas de una reducción importante de las existencias semanales de crudo en Estados Unidos.
En el frente local, el Tesoro argentino adjudicó $6,6 billones en la licitación realizada el miércoles 14 de octubre, frente a vencimientos por $4,9 billones. De esta manera, alcanzó un rollover del 136% y obtuvo una absorción neta aproximada de $1,7 billones, mientras que rechazó ofertas por $2,9 billones.
La operación permitió extender parte de los compromisos de deuda: el 60% del monto adjudicado se concentró en instrumentos con vencimiento posterior a 2028. Sin embargo, el resultado también reflejó las condiciones de financiamiento que enfrenta el Gobierno, con tasas de mercado elevadas y una posible participación significativa de los bancos.
Según el análisis de Max Capital, el Tesoro consiguió extender los vencimientos, aunque debió convalidar tasas elevadas. En la licitación, los instrumentos ajustados por la tasa TAMAR se adjudicaron sin premio sobre las tasas de referencia señaladas en el análisis, mientras que la Lecap se colocó a tasas inferiores a las observadas en el mercado secundario.
En paralelo, se estimó una absorción de $1,8 billones por parte del Banco Central a través de operaciones REPO, un mecanismo que incide en la liquidez del sistema financiero.