
Organizaciones educativas, sindicales y políticas se movilizaron frente al Congreso. La jornada quedó marcada por los enfrentamientos y el arresto de seis personas.
Organizaciones educativas, sindicales y políticas se movilizaron frente al Congreso. La jornada quedó marcada por los enfrentamientos y el arresto de seis personas.
Este jueves, la 5° Marcha Federal Universitaria culminó con un fuerte reclamo en defensa de la educación pública y graves disturbios frente al Congreso de la Nación. Mientras las organizaciones exigían el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y mayor presupuesto para el próximo año, un grupo de manifestantes se enfrentó con las fuerzas de seguridad en la intersección de las avenidas Rivadavia y Callao, lo que dejó un saldo de varios heridos y seis detenidos.
Los incidentes más graves ocurrieron durante la tarde, en paralelo al acto central. La tensión escaló cuando un grupo de personas comenzó a arrojar piedras hacia el cordón policial. Ante esto, los uniformados avanzaron para dispersar a la multitud utilizando gases lacrimógenos y camiones hidrantes. Tras los enfrentamientos, la Policía de la Ciudad confirmó el arresto de seis manifestantes, entre los cuales se encontraba un menor de 14 años que fue puesto a disposición del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes.
Mientras ocurrían los choques en la calle, los referentes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y CTERA —acompañados por la CGT, las CTA y distintos espacios políticos— leyeron un documento unificado. En el texto alertaron que las casas de altos estudios "están en serio riesgo de no poder sostener sus funciones el año que viene", y remarcaron que "sin educación pública no se puede consolidar un país".
El reclamo central apuntó contra el Gobierno nacional. Las organizaciones exigieron que se aplique la Ley de Financiamiento Universitario, pidieron la derogación del DNU 70/23 y denunciaron que el proyecto del Presupuesto 2027 es el más bajo de la historia. Además, criticaron el congelamiento de las Becas Progresar, que quedaron trabadas en $35.000, y la fuerte caída de los salarios de docentes y no docentes. "Tenemos la profunda convicción de que la universidad pública argentina no es el problema de nuestro país; es, sin lugar a dudas, una parte fundamental de la solución", concluyeron en el escenario.
Por su parte, la respuesta oficial no tardó en llegar. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, repudió los destrozos generados durante la protesta y aseguró que "los mismos violentos de siempre quieren imponer el caos". En esa línea, la funcionaria acusó a los manifestantes de intentar "desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada".