
Claudio Barrelier grabó un video asegurando que la mujer entregó a su hija y producía pornografía. El abogado de la víctima repudió el hecho.
Claudio Barrelier grabó un video asegurando que la mujer entregó a su hija y producía pornografía. El abogado de la víctima repudió el hecho.
El principal acusado por el femicidio de la adolescente Agostina Vega en la provincia de Córdoba, grabó un polémico video desde la cárcel de Cruz del Eje. En la filmación, el detenido apuntó directamente contra Melisa Heredia, la madre de la menor, acusándola de haber sido cómplice del crimen, de entregar a su hija y de filmar pornografía con su celular, con el objetivo de desvincularse del asesinato y ensuciar a la familia.
A pocas horas de haber negado los hechos ante la Justicia, el imputado difundió un mensaje dirigido a la madre de la víctima: "Melisa, quiero que estés frente a frente para poder, de una vez por todas, se sepa la verdad. Necesito tenerte de frente para que se sepa todo. Tu familia te va a terminar odiando. Van a saber que vos entregaste a tu hija".
Además, Barrelier lanzó graves acusaciones sobre la intimidad de la mujer, afirmando que producía contenido sexual en su teléfono y que la joven asesinada se lo había contado a sus compañeras del colegio. Finalmente, le exigió que confesara su supuesta participación en la noche del crimen: "Que la gente que me odia sepa la verdad, para que lo cuentes de una vez por todas, que la persona que mandó ese auto, esa noche para que la busquen en mi casa, fuiste vos. Vos hiciste la llamada por teléfono".
En el plano judicial, el acusado participó este jueves de una audiencia virtual frente al fiscal Juan Ávila Echenique. Durante la videollamada, la Justicia le sumó una nueva acusación por tenencia de imágenes de contenido sexual de menores. Frente a esto, el hombre negó tener relación con los hechos y se abstuvo de seguir declarando.
Por su parte, el abogado que representa a la familia de la víctima, Carlos Nayi, transmitió que Melisa Heredia calificó el video como "una barbaridad" y aseguró que está "destruida de la impotencia y totalmente indignada". El letrado cuestionó duramente los controles en el penal que le permitieron al acusado usar un teléfono: "Queremos saber de qué manera un preso detenido se expresa públicamente de esa manera cuando ya todo fue investigado y desvirtuado, victimizando una vez más a la madre y a la familia".