
En una jornada clave en el proceso que lleva adelante el Consejo de Seguridad para definir la sucesión de António Guterres como secretario general de la ONU, el organismo dejó abierta la carrera tras una votación en la que los tres principales candidatos, entre ellos el…
En una jornada clave en el proceso que lleva adelante el Consejo de Seguridad para definir la sucesión de António Guterres como secretario general de la ONU, el organismo dejó abierta la carrera tras una votación en la que los tres principales candidatos, entre ellos el diplomático argentino Rafael Grossi, recibieron dos vetos cada uno de los cinco miembros permanentes.
Según filtraciones de la votación secreta que se llevó a cabo esta tarde en la sede de la ONU en Nueva York, la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan lideró por estrecho margen la votación indicativa, con nueve apoyos y cinco rechazos, seguido por Grossi, la excanciller guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, con ocho respaldos y seis votos en contra cada uno. Todos tuvieron además un “no opinión”.
Grossi mejoró su performance respecto a la anterior votación, en la que había recibido seis respaldos y siete rechazos, además de dos “no opinión”, y se mantiene expectante en la carrera para suceder a Guterres. Dos de sus apoyos provinieron de miembros con derecho a veto (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Gran Bretaña, el denominado P5), según las filtraciones.
“Grossi mejoró. Sacó su mejor resultado. Su candidatura está bien, fuerte”, evaluaron en el entorno del diplomático argentino.
En los “no apoyos”, los tres aspirantes principales recibieron dos rechazos cada uno por parte del P5. De esta forma, la carrera para liderar la ONU continúa trabada y con final abierto, e incluso los expertos señalan que pronto podrían sumarse nuevos aspirantes.
En una leve ventaja sobre Grossi, Grynspan y Rodrigues-Birkett tuvieron tres apoyos cada una de miembros del P5, frente a dos del candidato argentino. La “no opinión” que tuvo el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) fue de un miembro con derecho a veto.
Hasta ahora, las cinco rondas anteriores se habían hecho con papeletas idénticas de los 15 miembros del Consejo, lo que permitió medir el nivel general de apoyos y rechazos a los candidatos, pero sin revelar si los votos negativos provenían de alguno de los cinco miembros del P5. Hoy los representantes de Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña y Francia usaron papeletas rojas, mientras que los de los diez miembros no permanentes emplearon blancas. Todas son anónimas.
Para imponerse en la ronda final, un candidato necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo y evitar el veto de cualquier miembro del P5.