
Luego de haber subido considerablemente en agosto con un alza de 2,1%, la inflación mayorista volvió a dar un salto importante en septiembre al registrar un aumento de 3,2%.
Luego de haber subido considerablemente en agosto con un alza de 2,1%, la inflación mayorista volvió a dar un salto importante en septiembre al registrar un aumento de 3,2%. En el noveno mes del año, estos precios se vieron impulsados por el rubro petróleo y gas, que trepó 15% en el período.
El dato fue publicado por el Indec en su Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM). En este informe oficial también se indicó que en los primeros nueve meses de este año, acumuló un alza de 22,8%, mientras que la variación interanual alcanzó el 29,2%.
Los precios mayoristas comenzaron el año con un 1,7% en enero y, luego de un 1% en febrero y un 3%, en marzo, alcanzaron un pico de 5,2% en abril. A partir de ahí, volvió a bajar al 2,5% en mayo y 1,1% en junio, hasta caer al 0,8% en julio, algo que fue muy celebrado por el propio Presidente, Javier Milei, quien enfatizó el hecho de que había “empezado con cero”. En este contexto, los datos de agosto y septiembre aparecen como inquietantes.
De todos modos, si bien la inflación mayorista suele compararse con la minorista –que en septiembre registró un alza de 1,9%–, la canasta con la que se mide incluye solo bienes, mientras que el IPC está integrado por un combo de bienes y servicios –además, medidos a nivel consumidor final–. En ese sentido, este año no se ha visto un traslado lineal de una a otra.