
El Gobierno nacional dispuso el fin del histórico programa Remediar mediante la derogación de la Resolución 3.424 dictada en 2021. La medida modifica de cuajo el esquema de provisión de fármacos que integraban la cobertura federal y reduce los principios activos contemplados en…
El Gobierno nacional dispuso el fin del histórico programa Remediar mediante la derogación de la Resolución 3.424 dictada en 2021. La medida modifica de cuajo el esquema de provisión de fármacos que integraban la cobertura federal y reduce los principios activos contemplados en el nuevo listado, que pasó de contener 128 opciones a tan solo seis.A partir de la entrada en vigencia de esta normativa, tratamientos de uso masivo e indispensable como la levotiroxina, los anticonceptivos, la metformina, la amoxicilina, el salbutamol, el fluconazol y la loratadina quedaron excluidos del envío central.El cambio redefine las responsabilidades de financiamiento dentro del sistema público y traslada a las provincias el peso de asumir con recursos propios la compra de los insumos vitales excluidos.
La cartera nacional conducida por el ministro Mario Lugones fundamentó la decisión en la necesidad de concentrar las políticas públicas exclusivamente en las enfermedades cardiovasculares, manteniendo únicamente principios activos como el ácido acetilsalicílico, la atorvastatina, el candesartán, la hidroclorotiazida, el ramipril y la rosuvastatina bajo el paraguas del flamante Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030.
Frente a esta fuerte retracción federal, la Provincia de Corrientes exhibe una política de anticipación sanitaria. La administración del gobernador, Juan Pablo Valdés y su ministro de Salud, Emilio Lanari, ya habían previsto un desenlace de estas características y aceleraron el proyecto para instalar un laboratorio propio de elaboración de medicamentos.Esta decisión busca proteger a la jurisdicción de las fluctuaciones nacionales y garantizar el abastecimiento continuo en los centros de atención primaria y en toda la red hospitalaria provincial.La impronta del Ejecutivo correntino marca un contraste notorio en la región al contraponer inversión local ante el repliegue nacional. Sobre esta determinación, el mandatario provincial ratificó el rumbo al asegurar que «sabíamos que este escenario de ajuste nacional podía concretarse y por eso decidimos dar un paso adelante para cuidar a nuestra gente con un laboratorio de producción estatal que nos garantice soberanía».
«Es una prioridad» desde hace 3 meses
En la misma línea que lo dispuesto por el Gobernador, el titular de la cartera sanitaria valoró la capacidad de respuesta y la planificación local al sostener que «contar con elaboración propia nos permite amortiguar el impacto del fin del programa nacional y llevar tranquilidad a los pacientes que dependen del sistema público para no interrumpir sus tratamientos».Lanari especificó en julio pasado que el Gobierno correntno prevé levantar las nuevas instalaciones fábrica provincial de medicamentos en el predio de Santa Catalina.
«Como viene la situación en la política nacional, nosotros tenemos que ir a construir, a fabricar nuestros propios medicamentos», advirtió hace tres meses el funcionario en declaraciones a los medios, adelantando que la prioridad será elevada formalmente ante el Gobernador.El objetivo central es robustecer la producción local para sortear las dificultades macroeconómicas y garantizar que los insumos esenciales no falten en el sistema público.Con este esquema en marcha, Corrientes absorberá de forma autónoma las demandas que el Estado nacional dejó de cubrir, en busca de que el impacto no perjudique las partidas presupuestadas en un área vital para la gestión de cualquier administración provincial.El nuevo polo de producción llegará para descomprimir y potenciar la labor de Plamecor. Actualmente, este laboratorio provincial funciona al límite de su capacidad operativa, logrando mitigar el abrupto final de la provisión nacional a través del programa Remediar.