
El santafesino se llevó la pelota en el 4-0 de 2005, aunque todos recuerdan la jugada de Agüero. Brilló en el Anderlecht, el calvario físico puso fin a su carrera a temprana edad y logró reinventarse.
El santafesino se llevó la pelota en el 4-0 de 2005, aunque todos recuerdan la jugada de Agüero. Brilló en el Anderlecht, el calvario físico puso fin a su carrera a temprana edad y logró reinventarse.
El 11 de septiembre de 2005, Nicolás Frutos tuvo la tarde soñada de cualquier delantero de Independiente: le hizo tres goles a Racing en el 4-0 del clásico de Avellaneda. Pero esa tarde la historia eligió otro protagonista: un pibe de 17 años llamado Sergio Agüero, que convirtió el cuarto después de una corrida inolvidable. “¡Pero hubo alguien que hizo tres goles!”, reclama todavía, entre risas, el Kun. Hoy, más de veinte años después, Frutos vive en Bélgica, el país donde fue ídolo y donde se reinventó lejos de la cancha.
Racing vs. Independiente, por el Torneo Clausura: dónde ver en vivo, formaciones y horario
Nicolás Frutos nació el 10 de mayo de 1981 en Santa Fe. Debutó en Unión, el club de sus amores, y desde ahí empezó un recorrido que lo llevó por San Lorenzo, Nueva Chicago, Las Palmas de España y Gimnasia, donde metió 7 goles en 17 partidos. Con casi dos metros de altura y apodado “Garrocha”, se ganó un lugar en Independiente, donde fue el goleador del equipo.
La tarde del clásico de 2005 en la vieja Doble Visera fue su consagración: dos goles de penal y uno de cabeza. “Cada vez que veo al Kun lo sigo jodiendo”, contó en una entrevista con Infobae, en referencia al golazo de Agüero que se llevó todas las portadas.
Su rendimiento en Avellaneda lo llevó a Europa. En 2006 se incorporó al Anderlecht, uno de los grandes de Bélgica, donde se convirtió en goleador y ganó varios títulos. Pero las lesiones le pasaron factura: después de tres operaciones en el tendón de Aquiles izquierdo, en marzo de 2010 tuvo que anunciar su retiro. Tenía apenas 28 años.
Jadson Viera ultima detalles en la formación de Independiente contra Racing: los tres que pelean por un lugar
De vuelta en su ciudad, se dedicó a formar jugadores. Fue coordinador de las divisiones inferiores de Unión y, a comienzos de 2014, se sumó al Centro Cultural y Deportivo Barrio El Pozo, un club recién creado en un barrio humilde de Santa Fe, con más de 14.000 habitantes. Como coordinador deportivo, ese mismo año condujo al equipo al título de su categoría en la Liga Santafesina y al ascenso a la Primera liguista.
Después pasó por el cuerpo técnico de Olimpia de Paraguay, fue entrenador interino del primer equipo del Anderlecht en 2017 y dirigió a San Luis de Quillota, en Chile. Más tarde trabajó como asistente en el D.C. United de la MLS, junto a Hernán Losada y luego a Wayne Rooney.
En abril de 2023 aceptó un nuevo desafío: ser el director deportivo de la RAAL La Louvière, un club de la tercera categoría belga. “Llegué con el objetivo de llevar el club a la primera división en cuatro años, para 2027”, contó. Lo logró en dos temporadas: dos ascensos consecutivos llevaron al equipo a la Jupiler Pro League en 2025.
Ese trabajo le abrió otra puerta. En febrero de 2026 dejó La Louvière y desde el 1 de marzo es el director de fútbol del Sporting Charleroi, donde coordina el primer equipo, el scouting y las divisiones formativas. El delantero al que el Kun le “robó” el clásico hoy maneja el proyecto deportivo de un club de primera en Europa.
Nakis reveló quién sería el DT de Independiente si gana las elecciones: "Queremos que sea Milito"
Fue héroe de Racing ante Independiente y murió en un accidente: la trágica historia de Adrián De Vicente
Quién es Salim Hanna, el piloto colombiano de 16 años que eligió Ferrari para la Fórmula 3
El argentino que debutó en la F1 a los 19 años y dejó por decisión propia: la historia de Esteban Tuero
La vigencia de Núñez: fue campeón de América con Estudiantes y sigue jugando a los 40
Surgió de Boca, jugó con Messi en la Selección Argentina y terminó su carrera en el ascenso boliviano
Fue el primero en ganarle a Nadal en Roland Garros, pensó en suicidarse y dejó de jugar a los 26 años: la historia de Robin Söderling