
En un final no apto para cardíacos, Independiente Rivadavia empató 2 a 2 a Tigre, en el Estadio Bautista Gargantini por la fecha 13 del segundo certamen de la
En un final no apto para cardíacos, Independiente Rivadavia empató 2 a 2 a Tigre, en el Estadio Bautista Gargantini por la fecha 13 del segundo certamen de la Liga Profesional de Fútbol y con el arbitraje de Nasareno Araza. El equipo local saboreaba una victoria clave para prenderse arriba, pero pagó carísimo el error de meterse atrás y el Matador se lo terminó empatando en el tiempo de descuento. Los goles lo marcaron Matías Fernández y José Florentín, para el local, y Alan Barrionuevo y Manuel Fernández, para la visita, a los 92 minutos.-
El encuentro arrancó con pura intensidad. A los 20 minutos del primer tiempo, Matías Fernández frotó la lámpara y, tras una espectacular jugada individual, sacó un derechazo inatajable que clavó el 1-0 para hacer delirar a la hinchada local. Sin embargo, la alegría duró poco: apenas seis minutos después, Alan Barrionuevo ganó de arriba tras un centro preciso y puso la igualdad con un cabezazo letal.
En la segunda mitad, el conjunto mendocino volvió a golpear temprano. A los 7 minutos del complemento, tras una serie de errores en la salida de Tigre, el paraguayo José Ignacio Florentín —quien terminó siendo la gran figura de la cancha— aprovechó una pelota viva en el área para sellar el 2-1.
A partir de allí, la Lepra intentó aguantar el resultado, pero la lluvia, el frío y el empuje de Victoria terminaron inclinando la cancha. Cuando el reloj marcaba el minuto 92, el arquero Volcato dio un rebote largo tras una tremenda atajada y Manuel Fernández la empujó al fondo de la red para decretar el agónico 2-2 definitivo.
El pitazo final de Nazareno Arasa desató la polémica y las quejas de ambos lados, dejando a Independiente Rivadavia con un sabor amargo en la boca y la tabla anual prendida fuego en la pelea por los primeros puestos.