
Mucho paseo y pocas compras. "En 25 años nunca vi algo igual", dijeron desde un histórico comercio de la peatonal. Mientras que en el UniPlaza, los clientes s
Mucho paseo y pocas compras. "En 25 años nunca vi algo igual", dijeron desde un histórico comercio de la peatonal. Mientras que en el UniPlaza, los clientes se concentraron entre el viernes y el sábado a la mañana. Aseguran que lo único que creció fueron los autorregalos.
La baja del consumo seguirá consolidándose hacia fin de año. Así lo demuestra el movimiento comercial previo al Día de la Madre en el microcentro y el Shopping UniPlaza.
"En 25 años nunca vi un festejo del Día de la Madre tan pobre", dijo la propietaria de Juanita, un local de indumentaria femenina situado sobre Junín casi Salta.
Desde el UniPlaza coincidieron en que el sábado por la mañana registró una mayor cantidad de movimiento en contraste con horas de la tarde. Para esas horas, la concurrencia a la baja de clientes fue mayor y había pasillos y comercios prácticamente vacíos. "En el centro fue un panorama idéntico, mucha gente en horario matutino y muchas madres autocomprándose regalos", dijeron desde el local de Kosiuko.
Desde la cadena aseguraron que el pico de ventas fue menor al de 2025. "Nosotros vendimos remeras y jeans que promedian los $90.000", marcó. El balance fue a la baja pese a que esta semana creció las transacciones por internet.
Por otra parte, una de las encargadas de Kevingston sostuvo que las compras se concentraron el viernes y el sábado a la mañana. Y con respecto al año pasado, la demanda se estancó considerablemente a la tarde.
Por los pasillos se veía poca gente y la mayoría de las personas asistía a los bares y cafés que funcionan en el shopping costero. Mientras que los locales de indumentaria registraban solo un cliente por negocio.
Solo desde la firma Gru dieron un panorama positivo. "Vendimos bastante bien tanto a la mañana como a la siesta", resaltó una de las empleadas. Para ellos la demanda fue idéntica a la temporada pasada.
Ayer a la tarde-noche, una gran cantidad de personas recorrieron la Junín. Sin embargo, desde los negocios aseguran que el movimiento no se tradujo en ventas concretas. "Hace 25 años estoy en la peatonal y nunca tuve un Día de la Madre tan malo. Hay gente paseando, pero no se concretan ventas", dijo la propietaria de Juanita.
"El año pasado fue mejor, ahora (por ayer a la tarde) se activó el movimiento. No obstante, no hay ventas", recalcaron desde La Malkerida.
Hasta los boy scout del grupo San Juan Bautista que envuelven regalos notaron el bajón. "La verdad que el trabajo bajo muchísimo", dijo una de las voluntarias que hace por lo menos cinco años participa de la actividad.
Un panorama más esperanzador se veía en el local de Balbi. Este era uno de los pocos que tenía una demanda extraordinaria. Y no es la primera vez que ante una fecha especial y la mala performance de sus clientes Balbi salga airoso en ventas.
Así, pese a la circulación de personas por el microcentro y los espacios comerciales, el balance del Día de la Madre dejó señales de un consumo debilitado, con ventas inferiores a las expectativas y diferencias entre rubros. Para la mayoría de los comerciantes, el movimiento en las calles no alcanzó para compensar la caída de la demanda, en un escenario que anticipa nuevos desafíos para el comercio correntino de cara al cierre del año.