
La "Academia" ganaba con un tanto de Zaracho, pero el mediocampista oriundo de Caá Catí igualó de penal en el Cilindro.
La "Academia" ganaba con un tanto de Zaracho, pero el mediocampista oriundo de Caá Catí igualó de penal en el Cilindro.
Este domingo 18 de octubre, Racing e Independiente empataron 1-1 en una nueva edición del tradicional clásico de Avellaneda, disputado en el estadio Cilindro, por la fecha 13 del Torneo Clausura. El conjunto local se había puesto en ventaja mediante un gol de Matías Zaracho, pero el equipo visitante logró igualar el marcador en el segundo tiempo gracias a un remate de penal convertido por el mediocampista Maximiliano Meza, oriundo de la localidad correntina de Caá Catí, con el objetivo de rescatar un punto clave frente a su eterno rival.
El partido, jugado en pleno Día de la Madre, tuvo dos tiempos con desarrollos muy marcados. Durante la primera etapa, el equipo dirigido por "Chirola" Romero se mostró superior gracias a su presión y orden en el mediocampo. A los 29 minutos, tras un centro bombeado de Conechny y un grosero error de cálculo del arquero Rodrigo Rey, el delantero Adrián Martínez conectó de cabeza y el volante Zaracho empujó la pelota sobre la línea para marcar el 1-0 a favor del dueño de casa.
En el complemento, la escuadra conducida por el técnico Jadson Viera cambió la actitud, se adelantó en el campo de juego y comenzó a generar peligro. Mientras la hinchada local exigía reacción cantando "vamos Racing vamos, pongan huevos, que ganamos", el "Rojo" encontró su gran oportunidad a los 13 minutos. Tras un pase de cabeza de Ávila, el defensor local Gonzalo Escudero le cometió una clara falta a Meza dentro del área, infracción que el árbitro Facundo Tello no dudó en sancionar.
El propio jugador correntino se hizo cargo de la ejecución desde los doce pasos y, con un remate colocado abajo, estableció el 1-1 definitivo para Independiente. La media hora final se transformó en un encuentro intenso de ida y vuelta, pero ambos equipos carecieron de ideas ofensivas para capitalizar los errores ajenos y terminaron repartiendo puntos en medio de sus respectivas urgencias futbolísticas.