
El presupuesto no alcanza y los más afectados son la clase baja y los jóvenes. Más de la mitad se endeuda para poder comprar alimentos o pagar tarifas.
El presupuesto no alcanza y los más afectados son la clase baja y los jóvenes. Más de la mitad se endeuda para poder comprar alimentos o pagar tarifas.
Debido a la constante pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación, dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero a más tardar el día 20 de cada mes a nivel nacional. La alarmante estadística fue revelada recientemente mediante un informe de Zentrix Consultora, el cual advierte que la clase baja y los menores de 40 años son los sectores más castigados por la crisis, situación que obliga a miles de familias a endeudarse con el único fin de subsistir y cubrir los gastos diarios más básicos.
Los datos surgen del último Monitor de Opinión Pública (MOP), que dejó en evidencia una grave realidad: casi cuatro de cada diez hogares no logran superar la primera quincena con sus propios recursos. En contraste, solo el 34% llega a cubrir todas las cuentas del mes y apenas un 9,8% tiene verdadera capacidad de ahorro.
Frente a este difícil escenario, el 56,2% de la población tuvo que pedir plata prestada durante el último semestre. Según el estudio, sacar créditos dejó de ser una decisión de inversión para convertirse en un mecanismo de pura necesidad. De los encuestados que se endeudaron, el 55,1% lo hizo para pagar alimentación y salud, un 21,3% lo usó para abonar tarifas y servicios públicos, y solo un 11,8% pudo destinarlo a la compra de bienes durables.
Al analizar los números según el nivel social, la clase baja es la más golpeada: el 83,3% se queda sin fondos antes de llegar a la tercera semana del mes y su nivel de ahorro es casi nulo (0,9%). En el caso de la clase media, el 51,4% agota sus recursos de forma temprana y se destaca por ser el grupo que más toma deuda para poder sostener el pago de las boletas de servicios (29%).
Al explicar el gran peligro de esta dinámica de pagar los gastos actuales comprometiendo la plata del mes siguiente, desde la consultora remarcaron: "El ciclo se retroalimenta y la morosidad deja de ser un episodio para convertirse en un riesgo estructural de los hogares que usan la deuda como puente".
La percepción de los trabajadores sigue siendo negativa, ya que el 81,8% asegura que su salario pierde contra la inflación. Frente a este crecimiento del endeudamiento, el 67% de los ciudadanos considera que el Estado debe intervenir en el problema, exigiendo de manera prioritaria que se regulen las condiciones y los requisitos a la hora de otorgar créditos en el país.